Un sueño que cobra vida: Estudiante de J.C. Bermudez encuentra su vocación en la FFA gracias al programa de asistencia veterinaria
Por Francisco Buritica
Vicepresidente de la división de FFA de J.C. Bermudez Doral
Escuelas Públicas del Condado Miami-Dade
Mi nombre es Francisco Buritica y, como estudiante de último año en la escuela secundaria J.C. Bermudez Doral Senior High School, me enorgullece servir como vicepresidente de nuestra división local de la organización de futuros agricultores de América Future Farmers of America, FFA. Mi rol significa mucho más que un simple título. Para mí, representa el momento en el que encontré mi propósito: una oportunidad para liderar, crecer y contribuir a la organización que me ayudó a descubrir en quién quiero convertirme.
Me uní a FFA en mi penúltimo año de secundaria por la simple razón de que me encantan los animales y pensé que sería divertido aprender más sobre ellos. No tenía idea de que asistir a esa primera reunión cambiaría por completo el rumbo de mi vida. Lo que comenzó como curiosidad por los estudios veterinarios, rápidamente se convirtió en una fuente de propósito, confianza y esperanza.
Cuando combiné mi participación en la FFA con la academia veterinaria de mi escuela, todo cobró sentido. De repente, ya no solo estaba tomando clases; estaba descubriendo quién quería ser. Esa decisión marcó mis metas, mis sueños e incluso la razón por la que me levanto cada mañana, sabiendo que estoy trabajando por algo que realmente me importa.
Cada año de la escuela secundaria, es común que nos pregunten sobre qué clases nos gustaría tomar para el siguiente curso escolar. Como estudiante de segundo año, de 15 años de edad, no le di mucha importancia y elegí lo que pensé que serían las clases menos aburridas para mí, y una de ellas fue “Asistencia Veterinaria 1/Nivel 3”.
Estas clases me mostraron un mundo completamente nuevo y fascinante. Enseñan a los estudiantes cómo tratar con todo tipo de animales, desde perros hasta caballos, y cómo administrar diferentes tipos de medicamentos, ya sean animales domésticos, de granja o exóticos.
En las clases más avanzadas te enseñan a realizar tareas propias de un técnico veterinario, tales como aplicar inyecciones, tomar radiografías y muchas otras actividades, todo con el apoyo de una amplia biblioteca de videos instructivos.
Quiero agradecer a mi asesora de FFA y profesora de asistencia veterinaria, la Dra. Marcela Caminos, así como a la presidenta de nuestra división de FFA, Azul Maldonado, por toda la guía que me han brindado. Sin ellas, no estaría ni cerca de donde estoy hoy. Gracias a su apoyo, realmente creo en el futuro de la agricultura, y ahora tengo una nueva meta: convertirme en veterinario y ayudar a los animales a crecer y prosperar. Este programa, y todo el apoyo que me brinda, me han permitido aprender con experiencia práctica, más allá de los libros.
Impulsado por la Dra. Caminos para iniciar una experiencia agrícola supervisada (Supervised Agricultural Experience, SAE), decidí tener dos conejos a mi cargo todos los días. Lo que empezó como una actividad divertida cambió por completo el día que encontré a uno de mis conejos sin vida. Había sufrido un episodio cardíaco. En ese momento entendí que esto no era solo un proyecto escolar; también descubrí lo increíblemente frágil que puede ser la vida.
Con el corazón roto pero decidido a seguir adelante, me prometí que algún día sería veterinario. Quiero evitar que otros pasen por la tristeza que yo viví y, sobre todo, honrar la memoria de mi conejo. Así, aquel momento que parecía el final de mi camino terminó convirtiéndose en el verdadero comienzo.
Tiempo después asistí a mi primera convención estatal de FFA, un evento que reúne a estudiantes de toda Florida para aprender, compartir y celebrar el mundo de la agricultura. Allí nació mi meta más ambiciosa hasta ese momento: convertirme algún día en oficial estatal.
Sabiendo que necesitaba construir un currículum sólido para lograrlo, comencé a esforzarme más que nunca. Poco después de la convención, compré mis dos primeras gallinas, una incubadora y diez huevos para incubar. Pero mi plan no era quedarme todos los pollos para mí. Quería ayudar a otros. Regalé los pollitos a estudiantes de mi división que querían iniciar su SAE, les enseñé todo lo que sabía y, pronto, 12 estudiantes estaban cuidando 12 pollos, lo que significaba que ya no tenía que cubrir todos los gastos yo solo. Se sintió increíble apoyar a otros como me habían apoyado a mí.
A finales de agosto, recibí una noticia increíble de nuestra presidenta de la división: íbamos a asistir a la Convención Nacional de FFA, el evento más grande al que puede ir un miembro de FFA. Como si ya esto no fuera una noticia lo suficientemente buena, también fuimos seleccionados para participar en un programa llamado Chapter Connect, donde nos emparejaron con una división de otro estado. Fuimos agrupados con la división del Polo Norte en Alaska.
Durante esta convención aprendí más que nunca y mi sueño creció aún más. Ya no solo quería ser oficial estatal; quería convertirme en oficial nacional, el rango más alto que un estudiante de FFA puede alcanzar. De pronto, ya no solo aspiraba a convertirme en oficial de Florida, sino de todo el país.
Hasta ahora, este camino ha sido mucho más de lo que pude haber imaginado. Me ha dado nuevos amigos, nuevos sueños, nuevas metas y un verdadero sentido de quién soy como futuro agricultor en Estados Unidos. Espero que cada estudiante que ame la agricultura sepa que existe una organización hecha para ellos y espero que algún día me vean sirviendo como oficial nacional de esta increíble organización.
Desde que era niño, me han encantado los animales y cuidar de ellos. Ahora, gracias a la academia veterinaria en la escuela secundaria J.C. Bermudez, me he dado cuenta de que convertirme en veterinario es el camino que quiero seguir.
Muchas personas, incluso estudiantes de mi escuela, no conocen este increíble programa, y creo que debería promoverse más. Para cualquier estudiante que ame a los animales y quiera una carrera ayudándolos, estos programas veterinarios hacen que las Escuelas Públicas del Condado Miami-Dade sean su mejor opción.
