Una voz de alerta: Crecientes necesidades de los hispanos mayores

 

Por Mario E Tapia,

Presidente y director ejecutivo, Centro Latino sobre el Envejecimiento

 

Desde hace algún tiempo, el Centro Latino sobre el Envejecimiento (LCA) ha estado haciendo sonar la alarma sobre el dramático aumento de la población hispana de edad avanzada, no sólo en el sur de Florida sino en todo el país. Este aumento de las cifras va acompañado del correspondiente aumento de las necesidades, lo que plantea importantes desafíos que requieren atención y medidas urgentes.

 

La población hispana de edad avanzada está creciendo a un ritmo sin precedentes. Este cambio demográfico trae consigo una serie de nuevos desafíos y necesidades que nuestra sociedad debe abordar. Durante los últimos 34 años, El LCA se ha dedicado a apoyar a nuestra comunidad de personas mayores a través de diversas iniciativas, incluido nuestro programa de radio en La Nueva Poderosa 670AM en Miami. Este programa semanal, dos veces al mes, nos brinda una plataforma para responder preguntas de la audiencia y guiarlos a través del complejo mundo de los beneficios de Medicare.

 

Nuestro principal objetivo ha sido tradicionalmente ayudar a las personas mayores a comprender y maximizar sus beneficios de Medicare. Sin embargo, episodios recientes de nuestro programa de radio han revelado una tendencia preocupante: un número cada vez mayor de oyentes está más interesado en los beneficios de cupones para alimentos que en Medicare. Este cambio de interés es significativo y preocupante. Sugiere que muchas personas mayores están dando prioridad a sus necesidades básicas de alimentación sobre sus necesidades de atención médica. Este cambio apunta a un problema creciente de hambre y posible desnutrición entre nuestra población de edad avanzada.

 

El hecho de que las personas mayores estén más preocupadas por los cupones de alimentos que por Medicare indica una situación terrible en la que el sustento básico tiene prioridad sobre la atención médica. Esta observación nos ha llevado a concluir que muchas personas mayores se enfrentan a una grave inseguridad alimentaria. Están luchando por satisfacer sus necesidades más fundamentales, lo que debería alarmarnos a todos.

 

Además de la inseguridad alimentaria, la vivienda es otro problema crítico que enfrenta nuestra población de edad avanzada. Cada día, más personas mayores se ven obligadas a abandonar sus apartamentos, a menudo sin tener a quién acudir en busca de ayuda. La falta de viviendas asequibles y la amenaza de desalojo están creando una crisis de vivienda para muchas personas mayores en nuestra comunidad. Esta crisis se ve exacerbada por la falta de apoyo de las agencias que deberían ayudar a estas personas vulnerables.

 

Ponemos en primer plano estos destellos de la realidad, especialmente durante este período electoral, para resaltar la urgente necesidad de actuar. Los candidatos deben proponer soluciones concretas a estas necesidades en desarrollo, y los votantes, especialmente los adultos mayores, deberían considerar apoyar a quienes demuestren una preocupación genuina por su bienestar.

 

Las crecientes necesidades de la población hispana de edad avanzada no se limitan únicamente a la alimentación y la vivienda. La atención de la salud sigue siendo una preocupación crítica, pero el cambio de enfoque hacia la inseguridad alimentaria pone de relieve la gravedad de la situación. Las personas mayores no deberían tener que elegir entre comer y cuidar su salud. Es imperativo que abordemos ambas cuestiones simultáneamente para garantizar el bienestar general de nuestra población de edad avanzada.

 

A medida que avanzamos, es fundamental reconocer la interconexión de estas cuestiones. La inseguridad alimentaria, la inestabilidad habitacional y el acceso a la atención médica son parte de una red más amplia de desafíos que enfrentan nuestras personas mayores. No bastará con abordar una cuestión de forma aislada; Es necesario un enfoque integral para satisfacer las necesidades de nuestra población que envejece.

 

El LCA está comprometido a continuar nuestros esfuerzos para apoyar y defender a la comunidad hispana de ancianos. Seguiremos creando conciencia sobre estos problemas urgentes y trabajaremos para encontrar soluciones viables. Sin embargo, no podemos hacer esto solos. Necesitamos el apoyo de nuestros funcionarios electos, organizaciones comunitarias y el público para lograr un impacto significativo.

 

En conclusión, el dramático aumento de la población hispana de edad avanzada es un llamado a la acción. Debemos reconocer y abordar las crecientes necesidades de nuestra comunidad de personas mayores, desde la inseguridad alimentaria y la inestabilidad de la vivienda hasta el acceso a la atención médica. A medida que nos acercamos a las próximas elecciones, es vital que los candidatos den prioridad a estos temas y que los votantes elijan líderes que aboguen por el bienestar de nuestras personas mayores. Juntos, podemos crear una sociedad más solidaria y compasiva para nuestra población que envejece.

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