El reto de educar a nuestros hijos.

 

Por: Cristina Gomez

Master in Family Counseling

Master in Exceptional Education

 

Estoy convencida que los hijos vienen al mundo para hacer mejores personas a los padres, sin excepción. Es más, cuanto peor se portan los niños, o más problemas traen bajo el brazo, mejores personas nos pueden llegar a hacer, siempre que lo afrontemos con madurez y valentía.

La razón es muy simple: los problemas de nuestros hijos nos impulsan a reflexionar, a hacer examen de conciencia sobre cuáles son nuestras virtudes y nuestras debilidades como educadores, nos hace ponernos en la piel de nuestro hijo y tratar de entender qué puede estar pasando y lo más importante, nos hace superar retos junto con ellos.

Echar balones fuera es una tentación en la educación de los hijos, que todo sea culpa de los demás, del ambiente, del colegio, de los amigos. Es cierto que los factores circundantes al niño influyen enormemente en su desarrollo, pero los padres son de los que más influyen a largo plazo.

De tal forma que, si como padres conseguimos detectar ciertos errores, en mi experiencia los más comunes, y reflexionar sobre las alternativas posibles, quizá abramos el horizonte esperanzador de lograr que nuestros hijos crezcan en libertad, responsabilidad y capacidad de amar, terreno fértil para la felicidad.

Cuántas veces nos hemos planteado “Algo debemos estar haciendo mal” porque por más que lo intentamos no logramos que nuestro hijo coopere, o que diga la verdad, o que solucione los problemas sin agresividad, pero no sabemos exactamente lo que es.

Probablemente lo primero que tengamos que hacer es ponernos delante de un espejo, y no mirar nuestro rostro, sino mirar nuestro propio comportamiento, nuestras reacciones, nuestros miedos y nuestras preocupaciones. En un alto porcentaje de las veces, aparece alguna de nuestras debilidades que más hemos querido ocultar siempre, reflejada en nuestros hijos.

El motivo de este mecanismo es que los hijos quieren hacernos felices, de verdad, los hijos quieren que seamos felices y como no saben cómo ayudarnos, imitan comportamientos y así vemos reflejadas nuestras debilidades para que nos cuestionemos una mejora personal.

Por lo tanto, lo primero que tenemos que hacer es cambiar la perspectiva. No pensar que los niños se portan mal a propósito o para fastidiar, sino que se portan mal por una buena intención, que por supuesto tenemos que redirigir. Así cambiamos el “Le has quitado el juguete a tu hermana para fastidiarle” por un “Yo sé que tú no quieres fastidiar 

 

a tu hermana, pero le has quitado el juguete y eso le ha molestado”.

Mostrar el camino correcto, no solo criticar lo que hacen mal, o escuchar sin que el hijo se sienta entendido, son algunos ejemplos de los errores más frecuentes que cometemos a la hora de educar a nuestros hijos.

 

Shelton Academy  DoralShelton Academy Foundation en su constante búsqueda de contribuir con nuestra comunidad, ofrecerá el próximo Jueves 12 de Marzo a las 7:00 P.M. una charla gratuita abierta al público con Cristina Gomez, directora del Departamento de Educación Excepcional.

En esta conferencia, Mrs. Gomez nos ayudara a hacer nuestro camino como padres más sencillo conociendo las 5 alternativas más efectivas para mejorar la relación con nuestros hijos. Los esperamos!

 

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Send this to a friend