Café con la comunidad: Una mirada a nuestros niños y adolescentes

 

Por: Diana Bello Aristizábal

 

Doral está compuesta en su mayoría por padres de familia. Por eso, en la última versión de “Café con la Comunidad”, el foco de atención estuvo dirigido hacia los retos que enfrenta con respecto a los niños y adolescentes que aunque tienen muchas oportunidades de desarrollo a su disposición, necesitan de la intervención y participación activa de los adultos para solucionar algunas problemáticas.

A esa conclusión llegaron nuestros invitados, entre los que figuran residentes, representantes de la Policía de Doral y del gobierno local, que hablaron principalmente del problema de las drogas, la falta de una piscina para el equipo de natación de la ciudad y la necesidad de crear programas de educación vial para la juventud.

Con respecto al problema de las drogas, todos estuvieron de acuerdo en que contrario a lo que muchos piensan, este es un tema común tanto en colegios públicos como en privados.  

Entonces, ¿cómo abordar una problemática tan generalizada? La respuesta al unísono fue: Involucramiento parental. Esto se traduce en hablar con los niños constantemente sobre los peligros de las drogas, conocer su círculo social y reportar a las autoridades y los colegios cualquier incidente aunque no nos afecte directamente.

“Hay que saber quiénes son los amigos de nuestros hijos. Si los conocemos a ellos y a sus padres el problema será mucho más fácil de controlar”, asegura el Teniente Martínez de la Policía de Doral.

Para el Sargento Correa, la mayoría de los jóvenes enfrentan al menos un momento en la vida en que les ofrecen drogas, cigarrillos o alcohol y lo único que puede evitar que caigan en ellos es la educación que han recibido en casa. En la mayoría de los casos, si los padres han hecho un buen trabajo hay más probabilidades de que tomen la decisión correcta.

Adicionalmente, es importante mantenerlos ocupados en actividades extracurriculares, revisar sus celulares y tener disciplina y estructura en el hogar sin poner el trabajo como excusa para no ejercer una paternidad activa.

“Tenemos que apoyarnos como comunidad. Por eso, si ves algo, cuéntalo. Ni la policía ni los colegios pueden ayudar si no se enteran de lo que está pasando”, recomienda la concejal Claudia Mariaca, quien es madre de dos niños y fue presidenta del PTA de un colegio de Doral.

 

Una ayuda para nuestros nadadores

Además del problema de las drogas, los asistentes del ‘Café con la Comunidad’ hablaron de la necesidad de contar con una piscina olímpica local para el equipo de natación de la ciudad que actualmente entrena seis veces a la semana en una piscina de Tamiami.

“Los niños que hacen parte de él están enamorados de este deporte pero trasladarse fuera de Doral les quita mucho tiempo porque además tienen que cumplir con sus obligaciones escolares. Por eso, necesitamos que la ciudad nos brinde una solución”, dice Maribel Flaviá, residente de Doral desde hace 11 años y quien tiene un hijo en el equipo.

Beliza Perozo, residente de Doral desde hace 18 años, considera que los tiempos de traslado son problemáticos si se tiene en cuenta que los niños practican este deporte tres horas al día y muy temprano en la madrugada durante dos días.

“Nadan a veces de 4:30 a 6:15 a.m. y luego tienen que ir al colegio. Ellos son buenos estudiantes y talentosos pero viven agotados y no rinden de la manera que podrían hacerlo si nadaran localmente”, asegura Flaviá.

Ante esta solicitud, Claudia Mariaca explicó que el parque con piscina olímpica debería haberse construido hace 10 años. “La realidad es que los concejos anteriores se tomaron mucho tiempo hablando de este tema y no concretaron. Nosotros llamamos a varios locales con piscina para ver si podíamos negociar algo pero ninguno tenía la disponibilidad”.

Aunque otros asistentes sugirieron algunos parques con piscina como opción alternativa al estar más cerca que el de Tamiami, el grupo llegó a la conclusión de que ninguno está lo suficientemente cerca como para mejorar la calidad de vida de los nadadores.

 

Educación vial

Por último, nuestros invitados discutieron sobre lo desinformados que están los niños con respecto a cómo cruzar la calle. “Como acá en Estados Unidos todo está tan controlado, los niños piensan que no les va a pasar nada y no miran para lado y lado antes de cruzar. Es muy estresante para los conductores”, comenta Ksenia Koryarina, quien es madre de tres niños y residente de Doral desde hace cinco años.

Al respecto, el Sargento De la Paz relató que el año pasado se les propuso a los directores de las escuelas de Doral convocar una reunión con los padres para educarlos en leyes de tránsito pero no hubo respuesta.

“Vivimos en un mundo en que a nadie le importa algo a menos que le afecte directamente. Sobre este tema se debe educar primero a los padres que muchas veces son los que cruzan a sus hijos en medio de la calle y no por el paso peatonal”, dice.

Para solucionar esta problemática, los participantes propusieron divulgar un video sobre las regulaciones de tráfico entre los colegios y crear un chat y/o organizar un evento dirigido a los PTA de las escuelas. “Todas trabajamos por el bienestar de los niños así que podemos lograr más cosas si nos unimos”, dice Koryarina, quien es presidente de un PTA.

 

 

 

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