Carreras peligrosas que perturban la paz

 

Por: Diana Bello Aristizábal

 

En una nueva versión de “Café con la Comunidad”, residentes, representantes de la Policía de Doral y concejales se dieron cita para discutir las problemáticas que aquejan a nuestra ciudad. Entre los temas abordados, el más recurrente fue el ruido que generan los tubos de escape de los vehículos que hacen carreras durante la noche.

“Todas las noches escucho dos o tres vehículos que pareciera emitieran disparos”, aseguró Maria Claudia Molina Noyes, experta en inversiones y quien vive en Doral hace 18 años.

Según narra, el ruido proviene de los tubos de escape de vehículos que desde las 8 y 30 de la noche y hasta la medianoche se reúnen entre las calles 58 y 74 con Avenida 114 para correr en la calle. “Los fines de semana empiezan más temprano. Siento mucho miedo”.

Carmen Velásquez, residente de Doral desde el 2000 y dueña de una compañía de catering, aseguró haber escuchado el mismo ruido desde su residencia ubicada en la calle 58 con Avenida 102.

“Antes el ruido era esporádico pero cada vez es más recurrente”, afirma. El “concierto” de tubos de escape comienza para ella después de las 10 de la noche y puede prolongarse hasta entrada la madrugada.

“Esto me preocupa porque tengo una hija que termina de trabajar a la medianoche los fines de semana y debe conducir de regreso sola. Me da miedo que un día se encuentre en medio de estas carreras”, dice.

Marisol Salcedo, residente de Doral desde el 2015, dijo estar viviendo una situación similar que afecta a su familia. “Yo creo que podría tolerarlo pero tengo una bebé que se despierta con cada tubo de escape”, dice esta psicopedagoga que vive en la calle 58 con Avenida 112.

En algunos casos, las carreras de autos se llevan a cabo dentro de las urbanizaciones. “Envié un reporte al gerente de propiedad de mi urbanización porque un vecino hace carreras en su moto al tiempo que otro vehículo lo sigue para filmarlo hasta que salen de la propiedad y entran a correr a la calle 58. Conducen de forma tan imprudente que hasta las llantas marcan la calle”, relata Carmen.

Reportar y educar, las mejores armas

Ante las quejas presentadas por la comunidad, el vocero de la Policía, Rey Valdes, aseguró que la Policía ha llevado a cabo varios operativos, recientemente uno en la Avenida 114, para captar estos incidentes, aunque aclara que hacer una vigilancia las 24 horas del día no es posible.

Por otra parte, considera que el mayor obstáculo para dar solución a esta problemática es la falta de claridad en los estatutos de la Florida con respecto al nivel de ruido avalado para los tubos de escape.

“Antes, se hablaba de un número de decibeles máximo permitido. En la actualidad, la ley solo dice que no se pueden tener tubos de escape que emitan un ruido demasiado alto, pero no se especifica cuántos decibeles están permitidos. Este hecho hace que sea un reto cuantificar y documentar que un vehículo está violando la ley”, afirma.

Además, muchos de los automóviles que emiten un sonido molesto para los residentes salen de fábrica con estos tubos de escape. “Aunque el sonido es alto para algunos, la ley lo permite porque salen directamente de la fábrica y ante eso tenemos las manos atadas. Otra cosa sería que fuesen alterados posteriormente”, explica.

Así las cosas, los asistentes concluyeron que hay dos soluciones: generar una campaña de sensibilización utilizando diferentes medios de divulgación y unirnos como ciudadanía para reportar estos incidentes a través de los mecanismos adecuados.

“Se trata de educar a la comunidad. Me gustaría que el Consejo elevara una iniciativa para incentivar ser un buen vecino tomando el tema del ruido de los carros como punto de partida”, asegura Marisol.

Como respuesta, la Concejal Digna Cabral, en compañía del Concejal Oscar Puig, contó que la Ciudad está trabajando en una campaña para fomentar lo que sí se puede hacer en la ciudad.

“Queremos poner en positivo la campaña del 2016 que hablaba de lo que no se hace aquí. Además, pienso comunicarme con representantes estatales para pedir una propuesta de ley en la que se definan los decibeles permitidos”, asegura.

Pero además del componente educativo, el reporte de los residentes es el mejor camino. “Recibimos una denuncia de alguien que estaba paseando a su perro y vio uno de estos carros. Como tenemos una fotografía de la placa, estamos tratando de determinar dónde vive el conductor para ver si podemos atraparlo en el acto”, comenta Valdes.

“Lo importante es reportar en qué calles está ocurriendo el problema, a qué hora y cuándo para que podamos hacer una estrategia. Esto se hace a través del sistema en línea 311 de la Ciudad de Doral o con la aplicación de City of Doral en el apartado ‘reportar un problema’ que si son monitoreados”, explica Digna Cabral.

También se puede llamar a la Policía al número de no emergencia que es el 305-593-6699 extension número 7 o al 911 si se trata de una emergencia. “Si envían un reporte por redes sociales, la respuesta puede no ser eficaz porque llega de forma tardía”, advierte Rey Valdes.

Si usted se ha visto afectado por tubos de escapes ruidosos, queremos escucharlo. Lo invitamos a dar su opinión sobre este tema o reportar incidentes a través de nuestros canales de información.

 

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