El impacto económico del coronavirus.

 

Una de las fuerzas económicas más importantes del mundo tiene a todos los continentes en jaque por cuenta de un virus que ya se ha esparcido en 37 países.

 

Por: Diana Bello Aristizábal

 

“Si China agarra un virus, el mundo se contagia de neumonía”, dice metafóricamente John Quelch, Decano del Miami Herbert Business School de la Universidad de Miami, al referirse al efecto dominó del coronavirus, cuyo primer brote estalló en la ciudad China de Wuhan, provincia de Hubei, a finales del año pasado provocando una de las mayores crisis sanitarias de los últimos años.

El efecto dominó no solo se ha manifestado en la cifra de muertos que tan solo en China ya supera los 2,000, sino en la economía global, pues mientras este país lucha por contener el virus al tiempo que desarrolla políticas fiscales y monetarias, diferentes sectores como el tecnológico, el petrolero o el automotriz ya sienten sus efectos.

La situación ha llegado a tal punto que compañías como Apple, BMW o Hyundai han hecho preocupantes anuncios durante el último mes que podrían tener en el futuro un impacto en los consumidores, al ser China uno de los mayores proveedores de máquinas y equipos tecnológicos, textiles, metales y productos químicos, entre otros.

Hyundai, de Corea del Sur, por ejemplo, anunció recientemente la suspensión de su producción de automóviles tras haber tenido problemas con el suministro de piezas de su operación en China.

“La industria automotriz podría afectarse negativamente. BMW en Alemania ya anunció que está quedándose sin piezas en algunas de sus líneas de producción y aunque puede encontrar un proveedor alternativo, eso toma tiempo. Por eso, lo más seguro es que haya escasez de piezas y equipos”, asegura John Quelch.

Por su parte, Apple reveló que este trimestre no podrá cumplir con sus proyecciones de ganancias. Al respecto, Quelch asegura que la situación en el mercado de los electrónicos puede representar una escasez en la oferta de productos que se traduciría en precios más sólidos en el comercio minorista.

“Si Apple aumenta sus precios, entonces otros proveedores como Samsung podrían quitarle parte del mercado. El resultado sería una aceleración en el cambio de la cadena de suministros a otras economías de Asia fuera de China, lo cual retrasaría la velocidad con la que llegan ciertos productos al mercado”, asegura.

Sin embargo, las empresas estarían trabajando en un periodo de 90 días con lo que se conoce como “inventario amortiguador”, lo cual quiere decir que en la cadena de suministro se tendrían 90 días de inventario. Una vez superada esta marca, se podría sentir una escasez significativa de suministros en las tiendas minoristas de Estados Unidos hacia el mes de abril.

Pero estas no son las únicas industrias afectadas. Varias aerolíneas extranjeras han suspendido sus vuelos y plataformas digitales de reservas hoteleras y cadenas hoteleras se han vuelto flexibles en sus políticas de cancelación y anunciado el cierre de sus operaciones.

Y es que la industria turística ha sido una de las que más ha sufrido con el coronavirus. En Estados Unidos, por ejemplo, se reciben cada año 3 millones de turistas chinos que aportan 35 mil millones de dólares a la economía nacional.

“La industria del turismo es la que más se ha visto impactada y no se vislumbra que pueda recuperarse en el segundo trimestre del año debido a que para entonces la gente estará más preocupada en hacer dinero que en viajar”, explica Sheng Guo, especialista en macroeconomía e instructor en economía de la Florida International University.

Las proyecciones para este sector no son alentadoras. De acuerdo con un reciente informe, se prevee que las pérdidas a nivel mundial llegarían a los 80 mil millones de dólares.

En este panorama, las aerolíneas son las más afectadas. Según un informe de la ONU, las aerolíneas internacionales a nivel mundial perderán de 4000 a 5000 millones de dólares en ingresos operativos brutos por cuenta del brote.

Air France, por ejemplo, anunció recientemente que la suspensión de algunos de sus vuelos restará más de 150 millones de euros a sus resultados hasta el mes de abril, mientras IAG, el grupo que maneja Iberia y British Airways, tuvo un descenso del 2,1 por ciento en el Ibex, el principal índice bursátil de referencia de la bolsa española.

Pese a esto, Sheng Guo cree que el impacto al turismo nacional será mínimo, pues considera que a pesar de la gran afluencia de viajeros chinos a Estados Unidos, el país depende mucho más de los vuelos domésticos que de los provenientes de ese país para generar ganancias.

En el caso de la Florida, de los 14 millones de viajeros internacionales que recibió el estado en el 2018, menos de 300 mil llegaron de China, lo cual representa aproximadamente el 2 por ciento de todos los visitantes internacionales.

Sin embargo, esta no es la realidad en todo el país. En Los Ángeles, por ejemplo, se pronostica una pérdida de hasta 325 mil turistas chinos debido al brote, lo cual resulta en una caída de 921 millones en gastos directos.

Pero la lista de industrias afectadas es aún más larga. En la de juguetes, por ejemplo, los consumidores estadounidenses ya pueden empezar a prepararse para ver escasez de productos, pues el 84 por ciento de todos los juguetes vendidos en Estados Unidos provienen de China.

Algunas compañías han comenzado a sentir esta realidad de frente como es el caso de MGM Entertainment, que comercializa las muñecas L.O.L Surprise. El presidente ejecutivo de esa compañía anunció que su producción cayó en un 60 por ciento en comparación con este mismo periodo del año pasado.

Además, la preocupación por el coronavirus se ha extendido también al mundo deportivo, pues varios eventos a nivel mundial han sido cancelados o suspendidos. Por ejemplo, el Gran Premio de China de la Fórmula 1 que estaba programado para el 19 de abril fue suspendido. La FIA y la F1 anunciaron que continuarán monitoreando la situación y explorarían la posibilidad de cambiar de fecha si la situación de salud pública mejora.

También se cancelaron los campeonatos asiáticos de waterpolo, aún no se ha confirmado qué pasará con las pruebas olímpicas de natación en China y Hong Kong y Singapur cancelaron su evento de Rugby Sevens Series 2020 debido a que continúan los problemas de salud por el coronavirus.

Por otra parte, el fútbol también ha sufrido, pues se aplazó el inicio de la liga China y de Japón, mientras en Italia, la Serie A suspendió algunos partidos y definió que el choque entre la Juventus y el Inter se disputaría a puertas cerradas.

Por la misma razón, el futuro de la Eurocopa está en duda, aunque se suspendería solo si la situación se agrava. Caso parecido al de los Juegos Olímpicos Tokio 2020, cuya celebración se definirá en los proximos 3 meses.

Por otro lado, la Semana de la Moda de Shanghái, una de las más ambiciosas de la región, así como la Feria Internacional de la Moda de China, que tendría lugar del 26 de marzo al 2 de abril, se pospuso debido al coronavirus.

El sector petrolero tampoco se salva de los efectos del brote. Este año sus precios han caído un 17 por ciento, al ser China uno de los mayores importadores de crudo del mundo principalmente debido a su demanda de gasolina y combustible para aviones. Esto ha hecho que muchos países exportadores estén considerando hacer recortes de producción en un esfuerzo por revertir la caída de los precios.

Al respecto, Sheng Guo explica que aunque China fue un gran importador de crudo el año pasado, la demanda en China se ha ido desacelerando incluso antes de que apareciera el brote debido al crecimiento lento de su economía.

“En el 2019, aproximadamente tres cuartos del crecimiento de la demanda global provino de China. Antes del coronavirus, los expertos predijeron que aproximadamente un tercio del crecimiento de la demanda de petróleo iba a venir de China, por lo tanto la contribución de este país ya ha venido disminuyendo”, asegura el experto.

Pero también han sufrido los mercados bursátiles de todo el mundo. Recientemente, el Dow Jones, el principal índice de la bolsa neoyorquina, tuvo su peor jornada en más de dos años al perder 3,56% a 27.960,80 puntos terminando a la baja ante temores de los inversionistas de una desaceleración de larga duración de la economía mundial.

Wall Street, por su parte, cerró con una fuerte baja en días recientes, mientras el Nasdaq perdió el 1,6%. En cuanto a los mercados internacionales, en la bolsa de Londres, el FTSE perdió 3,34%, el Ibex 35 de Madrid cayó 4,07% y el FTSE Mib de Milán se desplomó 5,3%.

Ante este panorama, muchos se preguntan qué tan profundo es el daño a la economía y si habrá una recuperación teniendo en cuenta que China representa el 16 por ciento de la economía global.

De acuerdo con John Quelch, se podría ver al menos una reducción de 3,0 puntos en el PIB de China durante el primer trimestre que podría extenderse al segundo. “Si el crecimiento del PIB de China es 3 puntos porcentuales negativos, eso significa al menos un punto porcentual negativo en el PIB mundial”, explica John Quelch.

Sin embargo, los expertos creen que el daño económico por el momento es temporal siempre y cuando se logre contener el virus, pues en ese caso los trabajadores podrían volver a sus oficios y retomar la producción.

Para Sheng Guo, durante el primer trimestre del año, la economía global se verá afectada principalmente por el impacto del brote y habrá una recuperación gradual durante el segundo.

John Quelch, por su parte, considera que hay que esperar al menos tres meses para tener un panorama más claro de los mercados, pues hay una línea de tiempo de seis meses entre la identificación del virus y la disponibilidad comercial de una vacuna.

 

 

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