La mitad de las víctimas de explotación sexual en Estados Unidos son jóvenes menores de 17 años

Afortunadamente, en la ciudad de Doral no se han registrado casos de prostitución infantil

 

Edda Pujadas

DORAL, FL – Recientemente, el secretario de Trabajo de Estados Unidos, Alex Acosta, anunció su renuncia por su actuación en el polémico caso del magnate acusado de tráfico sexual de menores, Jeffrey Epstein, cuando era fiscal federal en el 2008.

Epstein está acusado de gestionar una vasta red de menores de edad a las que presuntamente pagaba por servicios sexuales, incitándolas a visitar sus mansiones de Manhattan y Florida. El caso ha generado gran polémica, especialmente por el acuerdo que consiguió con la justicia en el 2008, en el que logró eludir los cargos federales de tráfico sexual y la fiscalía aceptaba 13 meses de cárcel.

Pero este caso nos ha hecho ir más allá en la investigación de la prostitución infantil, pues según estudios del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por sus siglas en inglés) en países del sur de Asia, aproximadamente, un millón de niños son explotados sexualmente y varios cientos de miles viven la misma situación en Europa, América Latina y África y de la misma manera recientemente se apunta a México y a América Latina como lugares preferidos por los pedófilos.

Por su parte, el Centro Nacional para Menores Desaparecidos y Explotados de Estados Unidos (NCMEC, igualmente, por sus siglas en inglés) reporta que, de los 23500 niños reportados como desaparecidos en el 2018, uno de cada siete son utilizados sexualmente. El promedio de edad de estos pequeños es de tan solo 15 años y hay indicios de que este delito sucede en los 50 estados del país.

La NCMEC también lleva registros de un delito más reciente, la estorsión sexual en línea o “sextorsión” dirigido a niños y en el que se utilizan formas no físicas de coerción, como el chantaje, para adquirir contenido sexual del niño, hacerlo participar en relaciones sexuales u obtener dinero de él. De octubre del 2013 a abril del 2016, se calculan 1428 casos, en los que las edades de la víctimas oscilan entre ocho y 17 años, siendo un 78% de ellas niñas y un 15% varones.

Obviamente, la prostitución infantil está sumamente vinculada con la trata de personas. Según las estadísticas de la unidad de tráfico humano de la oficina del abogado del condado de Miami-Dade, Florida se ubica como el tercer lugar de la nación con mayor porcentaje de este delito. Estas cifras también reportan que la mitad de las víctimas sexuales en Estados Unidos tienen 17 años o menos.

Concretamente en Miami-Dade, aproximadamente el 40% del total de las víctimas sexuales son menores de edad y el 60% son adultos. Cabe destacar que, la edad promedio de estos adultos es tan sólo de 18 a 23 años, lo que indica que, si bien ya no son niños, son sumamente jóvenes. Otro dato interesante es la prevalencia de ocurrencia con del sexo femenino, pues el 96% de las víctimas menores son mujeres y el 92% de las víctimas adultas también son mujeres.

El detective Alvaro Zabaleta del Departamento de Policía del Condado de Miami-Dade añade que los grupos más expuestos a ser víctimas de este delito son las niñas adolescentes que aspiran a ser modelos o que presentan debilidades de personalidad por problemas en sus hogares. “Las edades pueden variar desde los 12 hasta los 18 años y aunque en mucho menor escala, también hay mercado para varones”, señala.

El Departamento de Policía de Miami-Dade cuenta con un buro de crimines sexuales y una unidad de tráfico de sexo humano para hacer frente a este delito. Dentro de las funciones principales de estas dependencias está la prevención, para lo cual es indispensable educar a la comunidad y a la sociedad en general sobre la importancia de la comunicación con los adolescentes y las advertencias sobre los posibles peligros de ser reclutados para fines sexuales.

Afortunadamente, nuestra ciudad aún no se ha visto afectada directamente por este delito, por lo menos no de forma oficial y de la cual pueda llevarse récord, pues así lo asegura el Oficial de Información Pública de la Policía de Doral, Rey Valdes, quien indica que la prostitución infantil no nos ha tocado de cerca.

ENTENDIENDO EL PROBLEMA

El NCMEC califica el tráfico sexual de niños como el reclutamiento, alojamiento, transporte, provisión, obtención o publicidad de un menor de edad con el propósito de un acto sexual comercial, que implica el intercambio de cualquier cosa de valor, como dinero, drogas o un lugar para quedarse.

Si bien un traficante puede atacar a cualquier niño, las investigaciones han demostrado que los traficantes a menudo se dirigen a niños con mayores vulnerabilidades y utilizan tácticas de presión psicológica e intimidación para controlar y explotar sexualmente al niño para obtener un beneficio económico.

Los traficantes y compradores de niños por sexo abarcan todos los grupos raciales, socioeconómicos y culturales. El tráfico sexual infantil tiene consecuencias devastadoras para sus víctimas menores, incluidos los traumas físicos y psicológicos de larga duración, las enfermedades o incluso la muerte.

Si bien cualquier niño puede ser atacado por un traficante, los más susceptibles son aquellos que faltan de manera crónica o que huyen con frecuencia de la escuela, tienen serias carencias económicas, han sufrido abuso sexual en la infancia, han sido víctimas de agresiones sexuales o violaciones anteriores, ingieren drogas o se identifican como homosexuales y han sido expulsados o estigmatizados por su familia por esta causa.

Señales que pueden indicar que un niño está siendo víctima de prostitución infantil, pueden ser las siguientes: el niño tiene un cambio significativo en el comportamiento; evita contestar preguntas o deja que otros hablen por él o ella; parece asustado, resistente o beligerante a la policía; miente sobre su edad e identidad; mira a los demás antes de responder preguntas y está preocupado por obtener dinero, por ejemplo.

En octubre del 2013, el NCMEC comenzó a rastrear una nueva y perturbadora forma de victimización sexual en línea de los niños que denominó “sextorsión”, la cual ha ido en aumento en los últimos años. En base a los informes del NCMEC, se entiende que estos niños a menudo son atacados y chantajeados por una persona que conocieron en línea y que obtuvieron una imagen sexual del niño a través del engaño, la coerción o algún otro método.

Las personas involucradas en la sextorción de niños a menudo usan tácticas para coaccionar a los pequeños como reciprocación (“te mostraré, si me muestras”); ofrecer algo al niño, como dinero o drogas, a cambio de fotos/videos sexualmente explícitos; pretender trabajar para una agencia de modelos para obtener imágenes sexuales del niño y establecer un vínculo con el niño mediante el establecimiento de una relación de amistad y/o romántica.

También se utiliza la grabación secreta de videos sexualmente explícitos del niño durante chats de video, las amenazas de lastimar o agredir sexualmente al niño o sus familiares, la utilización de múltiples identidades en línea para contactar al niño, pretender ser más joven y/o un miembro del sexo opuesto, amenazar con crear imágenes sexuales o videos del niño usando herramientas de edición digital y guardar conversaciones sexualmente explícitas con el niño y amenazar con publicarlas en línea.

La recomendación de todos los cuerpos de seguridad y organizaciones sin fines de lucro relacionadas con los delitos contra menores de edad sigue siendo la prevención a través de la comunicación con los menores, la observación de su comportamiento y la denuncia en caso de que sea necesario.

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