Por ahora… No habrá casinos ni salas de juego en Doral

 

Lo único que podría cambiar la decisión tomada por el Concejo Municipal del Doral, sería que los residentes de la ciudad lo aprueben vía referéndum, lo cual no está programado por los momentos

 

Por: Edda Pujadas

 

 

Considerando el carácter netamente familiar de Doral, el Concejo Municipal aprobó una ordenanza que prohíbe el funcionamiento de salas de juego y casinos en los límites de nuestra ciudad. La ordenanza 2021-19 señala claramente que este tipo de negocio podría impactar negativamente a las comunidades.

Esta ordenanza fue aprobada por la Ciudad de Doral poco después de que el gobernador Ron DeSantis negociara un acuerdo de juego de $500 millones de dólares con la Tribu Seminole de la Florida. Este acuerdo evita que la Tribu se oponga a la transferencia de licencias de máquinas tragamonedas existentes en cualquier lugar a 15 millas de su casino cerca de la ciudad de Hollywood.

En cuanto a Doral se refiere, por ahora y en términos legales, no hay nuevos pasos que seguir, pues la ordenanza prohibiendo los casinos y salas de juego ya fue aprobada y es parte de nuestro código. El alcalde Juan Carlos Bermúdez indicó que no apoya la llegada de casinos a la ciudad porque no creo que sea positivo para nuestra comunidad, que desde su incorporación se ha centrado en familias, en el desarrollo de parques de clase mundial, en implementar escuelas de alta calificación y en la instalación de corporaciones de primer nivel.

Bermúdez añadió que todos los alcaldes deberían estar preocupados por la nueva ley de juegos de azar y dejar en claro que la autonomía de cada ciudad y de sus residentes es algo sumamente importante. “Varios residentes me han expresado que no quieren en su ciudad, los problemas que, a menudo, vienen con los juegos. Sin embargo, soy un firme creyente en el proceso democrático y creo que esto es algo que deben decidir los residentes de Doral a través de un referéndum y no el estado”.

La Sección 5.02 de la Carta de la Ciudad de Doral establece el proceso para iniciar un referéndum y básicamente indica que los electores tendrán poder para requerir la reconsideración por parte del Concejo Municipal de cualquier ordenanza adoptada.

Este procedimiento debe ser iniciado por un mínimo de 25 electores que comenzarán los procedimientos presentando la petición y la declaración jurada ante un funcionario designado por las autoridades del Ayuntamiento Municipal y las peticiones de iniciativa y referéndum deben estar firmadas por al menos el 10% del número total de electores.

¿SI o NO?

Ante las conjeturas que este tema ha abierto, Doral Family Journal decidió adelentarse a la posibilidad de que sea realizado un referéndum, preguntándole a un grupo de residentes de Doral si estarían o no de acuerdo con que se permita la instalación de salas de juego y casinos en los limites de nuestra ciudad.

Cosme Liccardo, asegura que no tendría problema alguno con la instalación de salas de juegos y casinos en Doral, dependiendo del lugar exacto donde sean instaladas y cómo interfieran con el funcionamiento normal de la ciudad. La única razón por la que yo no estaría de acuerdo es porque estos salones pueden generar mayores problemas de tráfico. “Ya tenemos vialidad limitada para la gente que transita en Doral diariamente, entonces no sabría como podríamos lidiar con el trafico de gente entrando y saliendo de la ciudad para participar en este tipo de atracciones”.

María Carolina González, quien lleva varios años viviendo en Doral, se opone a la instalación de salas de juego. “Creo que una de las razones por las que la ciudad está entre las mejores para vivir en Estados Unidos es, precisamente, por contar con excelentes escuelas, espacios abiertos y zonas residenciales confortables. Los casinos involucran un ambiente poco familiar que no está acorde con nosotros”.

Ezequiel Zamora señala que estaría de acuerdo con la instalación de casinos y salas de juego en Doral si y sólo si esos fondos se invierten en proyectos para los que no hay recursos destinados. “Por ejemplo, hay obras que no se pueden ejecutar porque dependen del condado de Miami-Dade y hay que esperar que dinero sea asignado. Yo sugiero que los ingresos provenientes de estos negocios se destinen para este tipo de proyectos”.

Norah Lossada, ha vivido y trabajado en Doral por muchos años y siempre ha estado interesada por velar por el buen funcionamiento de la ciudad y mantener su esencia familiar, así que se opone rotundamente al funcionamiento de casinos y salas de juego en Doral. “El juego trae vicios y viciosos y no queremos eso para nuestras comunidades”.

José Viloria no sólo vive en Doral, sino trabaja en el área de prestamos residenciales y considera que un casino en Doral, afectaría de manera negativa nuestras zonas residenciales, trayéndole problemas como mayor trafico y la posibilidad de que menores de edad se vean tentados a involucrarse en estas actividades de azar.

La agente de Real Estate Jeannette Quintero, quien también vive en Doral, manifestó estar de acuerdo con la apertura de casinos en Doral. “Esto hace que nuestra ciudad sea aun más atractiva, trae más turismo, nuevas fuentes de empleo y mayores ingresos. A Doral solo le faltan playa y casinos, así que yo estaría de acuerdo”.

Gabriela Vergara, vive en Doral y considera que la ciudad es su hogar porque es el sitio donde cría a sus hijas. “No, no estoy de acuerdo con allá casinos aquí en Doral. Escogimos esta zona residencial para ubicarnos porque aquí podemos criar a nuestros hijos lejos de los vicios. Debo decir que yo soy bastante conservadora, así que a mi me parecen perfectos los casinos, pero lejos de mi casa, no quiero vicios cerca de mi familia”.

Hilda Celis aprueba la instalación de casinos en pues le daría comodidad y facilidades a las personas que disfrutan de este tipo de actividades y supone que generaría ingresos adicionales para la ciudad. “Me enfoco en Caracas cuando cerraron  los casinos, quienes se vieron afectados fueron los adultos mayores, pues les quitaron una de las pocas cosas que los hacían divertirse e incluso hacer amistades. Qué controlaría yo?, el número de estacionamientos; la ubicación, que debería ser hacia la parte industrial y la edad mínima para jugar, que debería ser 25 años o más, cuando ya hay más conciencia de lo que puede afectarte el juego”.

Andrés Uzcategui le da un matiz adicional a su comentario al indicar que “prohibir” nunca es la opción indicada. “Palabras como prohibir, eliminar o limitar son las que han llevado a que en nuestros países imperen sistemas de gobierno autoritarios. Creo que los casinos no son simplemente salones de vicios, son también centros de entretenimiento que pueden funcionar perfectamente siempre que se ajusten a las leyes de nuestra ciudad”.

 

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