Tráfico de personas: el peor enemigo es el silencio

 

Por Sophia Lacayo

 

Mucha indignación genera, a nivel social, cada vez que se conoce un caso de trata de personas con fines de explotación sexual. En mi distrito 12, nos reunimos un grupo de mujeres para intercambiar ideas en la búsqueda de iniciativas para encarar este fenómeno.

Durante el año fiscal 2020-2021, según el Departamento de niños y familias, la línea directa de abuso en Florida reporta 2,289 reportes de tráfico humano, de ellos 1,750 casos, es decir el 76.45% involucra a menores de edad.

La situación es alarmante porque las cifras suelen ser mayores porque muchos de los abusos no son denunciados.

La semana pasada, dos hombres fueron detenidos en  el condado Miami-Dade por su presunta participación en dos incidentes, sin aparente conexión, de trata de mujeres obligarlas a ejercer la prostitución

La fiscalía estatal, en conjunto con los cuerpos policíacos de Doral y Medley, anunciaron el arresto de Larresha Paul y Junet Infante-Madruga, 25 y 33 años respectivamente.

Según los reportes oficiales, la policía de Doral recibió una llamada de un hombre, que informó que su exnovia le había pedido ayuda pues sentía que su vida se encontraba en peligro. El sujeto proporcionó información útil y condujo a las autoridades del orden a una ubicación en específico. Al irrumpir en el inmueble encontraron a la joven y la identificaron non un caso de tráfico humano.

“Lamentablemente, no parece haber final para quienes hacen esto, que buscan vender y explotar a otros para obtener ganancias”, señaló la fiscal estatal Katherine Fernandez Rundle.

“Afortunadamente, continuó la funcionaria pública, “En Miami-Dade contamos con personal eficiente que entiende las señales de una posible trata de personas y se apresuran a luchar contra este delito”.

“Los traficantes deben tener en cuenta que todos trabajamos juntos para poner fin a este problema”, subrayó.

La víctima dijo que estaba de visita en Miami Beach y le llamó la atención un automóvil color verde, que conducía un tal Devon Jerome Matthews. Le preguntó por el Porsche e intercambiaron números de teléfono.

Después de invitarla, presuntamente Matthews le confesó que era un proxeneta y le presenta a Larresha Paul. Alega la victima que, después de comer, se sintió cansada y se fue a dormir.

Al despertar, desnuda, se dio cuenta, según informó, que había sido penetrada sexualmente, y pudo, de alguna manera, llamar a su exnovio.

Ambos individuos fueron detenidos y ahora son acusados de múltiples cargos relacionados con trata de personas, prostitución y asalto sexual.

Este delito es penalizado, generalmente con penas desde dos a 30 años de prisión.

El tráfico humano es problema creciente en nuestro estado. Florida ocupa el tercer en los EEUU. Para detenerlo no solo es necesaria la fuerza policial sino el apoyo de toda la comunidad y crear espacios de concientización e instrucción.

Reportes recientes de la Organización Internacional del trabajo, el tráfico de personas es una actividad criminal que genera un estimado alrededor de 150 mil millones anuales en ganancias ilícitas a nivel mundial y se estima en 24.9 millones el número de víctimas actuales.

En este como otros casos, no podemos ser espectadores, debemos actuar, y en un sinnúmero de veces el pero enemigo es el silencio.

 

 

Artículo pagado por Sophia Lacayo para Comisionada del Condado Miami-Dade, Distrito 12

 

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