Vehículos eléctricos: Crece la preocupación por la escasez de estaciones de carga

 

Por: Diana Bello Aristizábal

 

Hoy, el segmento de los vehículos eléctricos no cuenta con la infraestructura necesaria que supla la demanda actual. Según el portal Energy 5, en menos de un año se han vendido 32.118 vehículos eléctricos en Estados Unidos, lo cual representa un aumento del 75% con respecto al año pasado, mientras la oferta de estaciones públicas de carga no crece a la misma velocidad.

Esto ha hecho que muchos se abstengan de cambiar su vehículo de combustión por uno eléctrico debido al miedo de quedarse sin energía en la carretera. En la actualidad, según el Departamento de Energía de Estados Unidos, hay casi 54.000 estaciones públicas de carga rápida disponibles. La mayoría se encuentran a lo largo de las costas, mientras que varios estados tienen menos de 100.

¿Realidad o mito?

Aunque es claro que la red de carga de vehículos eléctricos aún está lejos de consolidarse, muchos aseguran que la preocupación del público obedece primordialmente a la falta de conocimiento sobre las alternativas que ofrece el mercado.

Elisa Dominguez

“Es cierto que no hay suficientes estaciones de carga, pero todas las marcas que venden este tipo de vehículos proveen soluciones alternativas a sus clientes”, comenta Elisa Dominguez, gerente de operaciones de marketing minorista de Lithia y Driveway.

Las facilidades que encuentre el usuario dependerán de la marca que elija, de si decide cargar su carro en casa o en la calle y de si puede disponer de estaciones públicas de carga o privadas como las que, por ejemplo, brinda Tesla. Adicionalmente, cada marca ofrece incentivos distintos que conviene valorar antes de comprar un carro como, por ejemplo, recibir un determinado número de años de carga gratuita en estaciones públicas de carga rápida (30 minutos).

“Es cuestión de entender lo que implica poseer un carro de esta índole”, añade Alejandro Bartoli, especialista de productos de Volkswagen. “La diferencia con el carro que funciona con combustible es que vas a tardar un poco más para poder tener una carga de entre un 80 y un 100%. Aun así, esto también te da la oportunidad para ir al baño, comer, combatir la fatiga y refrescarte”. Esto en el caso de cargar el vehículo en la calle.

Sin embargo, no se puede negar que es un reto cargar el vehículo en la calle en algunas zonas que tienen un número de estaciones públicas de carga rápida muy por debajo del promedio nacional como sucede en Miami-Dade.

“Es conocido nacionalmente que el área de Miami tiene ciertas deficiencias. Por eso, estamos tratando de involucrar a todas las partes relacionadas, incluyendo los gobiernos, para hacerles entender la urgencia que hay. Si ejercemos suficiente presión y crece la demanda, llegarán las soluciones”, piensa Dominguez.

Erick Nunez

Una opinión similar comparte Erick Núñez, gerente general de Doral Lithia, quien dice que el boom de los carros eléctricos empezó localmente en la pandemia, muchos después que, en otros lugares, lo cual ha hecho que aún estemos atrasados en infraestructura. “Vendimos demasiados carros muy rápido, pero no se construyeron al mismo tiempo suficientes estaciones de cargadores”.

Para Daniel Drake, gerente de marketing de Lithia y Driveway, la deficiencia de estaciones de carga rápida no es el único problema por enfrentar sino también la dificultad que representa para algunos la recarga casera, como es el caso de quienes viven en edificios de apartamentos. “Las asociaciones deben proveer a los dueños de vehículos eléctricos las facilidades para que hagan la carga en su residencia”, asegura.

Y, ¿la escasez de estaciones públicas de carga rápida afecta los viajes más largos? Alejandro Bartoli asegura que no necesariamente. “Sencillamente no se debe dejar que la carga llegue hasta el 1 o 2 por ciento, tal como no dejarías que se desocupara completamente el tanque de gasolina en un carro tradicional”, asegura.

Algunas marcas posibilitan al usuario encontrar las estaciones de carga rápida más cercanas a la ubicación del conductor por medio de un navegador del modelo que se está manejando o de aplicaciones móviles, lo cual ayuda a eliminar la ansiedad de no saber dónde recargar cuando sea urgente. Con estos navegadores también se puede saber cuántas estaciones hay disponibles y a qué distancia entre el punto de partida y el destino final.

“Si quieres ir, por ejemplo, de Miami a Orlando el navegador te indica que son 200 millas de viaje. Si tienes 196 de rango en el momento de partir sabes que, por lo menos, una vez tendrás que parar a cargar el auto”, dice Bartoli.

“Un carro te dura cargado hasta 260 millas”, explica Dominguez, quien añade que, aunque algunas ciudades carecen de cargadores suficientes para el número de habitantes, muchas otras, cuentan con cargadores en estaciones de gasolina, supermercados y hasta en estadios que se pueden encontrar en el camino de un viaje largo.

Así las cosas, todos coinciden en que, aunque la labor no ha concluido, el panorama mejorará en el futuro cercano. “En los últimos años ha habido muchos cambios en los fabricantes de equipos originales (OEM, por sus siglas en inglés) que están exigiendo que los lugares donde se venden sus vehículos tengan más estaciones”, afirma Ryan Martindale, ejecutivo de cuentas de automóviles (West) de ChargePoint.

De acuerdo con el experto de esta empresa fabricante de software y hardware para la carga de vehículos eléctricos, más adelante todos los concesionarios de automóviles en Estados Unidos tendrán estaciones de carga rápida, aunque no todos serán públicos.

Y mientras que se consolida la industria, una alternativa recomendada ampliamente es cargar los vehículos en casa. “La solución más práctica es tener un cargador instalado en casa”, asegura Daniel Drake.

Sobre esta opción, contrario a lo que muchos piensan, no incrementa los costos en la cuenta de electricidad. Comprando un plan de $38 dólares al mes a FPL, los conductores tienen acceso a un periodo de carga al día sin pagar nada adicional.

Algunos sistemas de carga caseros, como los que vende ChargePoint, permiten configurar un temporizador para cargar el auto a la hora más conveniente. “Puedes programarlo para hacer la recarga entre la medianoche y las 5 de la mañana que es cuando la energía está realmente baja”, sostiene Martindale.

 “Hay que romper el estigma. Esto es como tener un celular, haces la carga en la noche y al otro día estás listo”, concluye Erick Núñez.

 

Doral va por buen camino

La alcaldesa de Doral, Christi Fraga, anunció recientemente en un evento sobre carros eléctricos que ahora se exigirá a todos los nuevos desarrollos que al menos un 2% de sus estacionamientos cuenten con estaciones de carga para vehículos eléctricos.

“Nuestro trabajo es asegurarnos de que exista una infraestructura que facilite a quienes han hecho la transición a estos automóviles de encontrar formas de seguir desplazándose. Esta iniciativa será de gran beneficio para la comunidad”, aseguró Fraga.

 

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