Cómo Ayudar a sus Hijos a Hacer Tareas Independientemente?

 

Por: Grecia Romero

 

DORAL, FL –  Al comenzar el nuevo año escolar, las familias se preparan para reanudar o crear nuevas rutinas y sin dudas, hacer la tarea está entre los puntos más importantes de la lista. Enseñar a los hijos a trabajar de manera independiente, responsable y oportuna, es crucial para el éxito y disminuye el nivel de estrés de todos en el hogar.

Teniendo hijos en preescolar, secundaria y universidad, me gustaría responder una de las preguntas más frecuentes en la mente de los padres: ¿Cómo debo ayudar a mi hijo a trabajar de forma independiente?

Puntos Básicos Para los Padres

Ayudar a nuestros hijos a tener éxito en la escuela es un proceso largo, pero todo comienza teniendo responsabilidades en el contexto correcto. Aquí hay algunos puntos para revisar:

La tarea no es nuestra: La verdad es que a los padres nos encanta estar muy involucrados con nuestros hijos. Aunque participar es importante, nuestro trabajo consiste en guiarlos, no en trabajar por ellos. A veces nos olvidamos de este principio y terminamos haciendo más de lo debido. Permitirles a los niños hacer su tarea, a pesar de lo bien que resulte el producto final, les enseña responsabilidad y responsabilidad.

La tarea no es un castigo: Si somos positivos acerca de los beneficios de la tarea, nuestros hijos también lo serán. Cuanto antes se den cuenta de que la tarea es una oportunidad para crecer, mejor estableceremos las bases para un adulto responsable.

La tarea no es una competencia: Muchos padres caen en la trampa de hacer tarea, proyectos y tableros solo para “jactarse” de lo buenos que son sus hijos en la escuela. Dado que la calidad del trabajo siempre crecerá a lo largo del tiempo, centrarse en la autoestima de nuestros hijos temprano es la clave para la independencia.

Somos modelos a seguir: Necesitamos controlar nuestras emociones y expectativas para poder guiar a nuestros hijos a manejar las suyas. A pesar de nuestras propias experiencias, no debemos transferir nuestros miedos (por ejemplo, las matemáticas son difíciles o la lectura es aburrida). Nuestros hijos son lienzos nuevos; harán sus propios dibujos, pero se fijarán en nosotros para hacerlo mejor. ¡Necesitamos ser su mejor ejemplo!.

Cada niño es diferente: Es necesario ser consciente de aceptar a nuestros niños tal como son. Compararlos con otros, incluso con otros hermanos o miembros de la familia, les dificulta aceptarse a sí mismos. A veces al compararlos ponemos una carga sobre ellos y queremos acelerar su crecimiento sin estar debidamente preparados para su nivel de madurez.

Cada persona aprende de manera diferente: Todos aprendemos a usar nuestros sentidos de una manera diferente. Algunos niños son más visuales, algunos usan la repetición, otros usan su audición, etc. Mi hija mayor aprendió mejor escuchando. Aprendió sus tablas de multiplicando oyendo un CD de camino a la escuela. Sin embargo, mi segunda hija aprendió al ver y repetir tarjetas como un juego. Es necesario observar el mejor método de aprendizaje de nuestro hijo, incluso si se trata de una combinación de diferentes métodos.

Motivación, Motivación, Motivación: ¿Por qué hacemos las cosas con amor y pasión? Porque queremoshacerlas. Hay algo que nos empuja desde adentro para querer hacer las cosas que hacemos. Necesitamos encontrar eso en nuestros hijos. Mantenerlos motivados para hacer su trabajo. Si podemos hacer eso evitando cosas materiales, aún mejor.

Comunicación con el maestro y la escuela: Saber exactamente qué esperar es crucial. Durante las primeras dos semanas de preescolar, mi hija recibió una nota de la escuela por no completar la tarea correctamente. Había comenzado a mediados del año escolar y yo no le había preguntado a la maestra sus expectativas. Conocer las reglas de la clase y las pautas de tarea es una responsabilidad que los padres deben cumplir.

Ideas Para Niños Pequeños

Es un placer enseñar a los niños pequeños, y ellos ciertamente necesitan las bases:

Horario: La mayoría de los niños deben seguir un horario para saber qué esperar y sentirse seguros. Muchas escuelas tradicionales tienen una rutina diaria para aprender, jugar y comer. Cada familia tiene su propio horario, pero es beneficioso tener una hora y un lugar establecidos para la tarea cada día que enseñe organización y responsabilidad.

Períodos cortos de tiempo: No es secreto que los niños tienen un período de atención corto. No es razonable esperar que un niño de preescolar o primer grado haga la tarea durante dos horas seguidas. Los pequeños descansos son importantes con la carga de trabajo.

Organización: Incluso los niños pequeños pueden disfrutar de los beneficios de la organización. Tener un lugar limpio para trabajar y todos los materiales a la mano, ayuda a minimizar las distracciones… pero asegúrese de no saturar el área. Cerciórese que el espacio esté bien iluminado y sea cómodo para la edad. Tener un área de trabajo única para cada niño también es imprescindible para desarrollar su personalidad. Mis hijas eligieron sus muebles y decoraciones para sus escritorios con su toque especial. La motivación y la creatividad van de la mano.

Permítales hacer el trabajo: SIEMPRE acompañé a mi primera hija durante todo el tiempo de tarea desde prescolar hasta tercer grado. Quería asegurarme que su tarea estuviera “perfecta”, pero eso no la ayudó. Nos costó mucho esfuerzo hacerla sentir lo suficientemente segura como para intentar terminar su tarea independientemente, sin pedir ayuda constante. Con nuestra segunda hija, cambiamos a un enfoque más efectivo: “pruébalo, y si necesitas ayuda, llámanos”. Siempre estuvimos cerca para que ella nos viera y se sintiera acompañada. Aprendimos que no importaba si la hoja de matemáticas estaba totalmente perfecta, o si la letra era lo suficientemente clara. En esa etapa de su vida, se trata más de la confianza y establecer los conceptos básicos.

Consejos Para Niños Mayores

A medida que nuestros hijos avanzaban en la escuela primaria, ajustamos nuestros horarios a medida que surgían tareas más difíciles con actividades extracurriculares. A esa edad promovíamos la organización, el manejo del tiempo y la motivación con estos consejos:

Organización:Para ayudar a nuestras hijas con la organización, nos enfocamos en cómo realizar tareas y priorizar. Algunos maestros asignaban todas las tareas el primer día de la semana; otros las asignaban  diariamente. Pasamos mucho tiempo probando diferentes métodos basados en sus diferencias:

  • Uso de agendas: todo lo que tenían que hacer estaba escrito en una agenda y marcaban cada tarea completada.
  • Un año probamos una “agenda de pared”. Utilizando post-its, mi hija anotaba sus tareas e iba despegando cada papel a medida que las cumplía. Al final de la semana la pared estaba vacía y eso significaba había terminado.
  • También intentamos usar dos estantes en su escritorio para hojas de trabajo “entrantes” y “salientes”, ya que tenía mucha tarea que completar a diario.
  • Agregamos una pizarra en cada espacio para escribir la lista de tareas diarias e iban marcando las que completaban. Podían ilustrar sus tareas pendientes o escribirlas. La parte clave de esto es fomentar la creatividad. No teníamos medios electrónicos en ese momento, pero estas ideas podrían simplificarse usando dispositivos inteligentes actuales.
  • Al principio, nosotros le indicábamos con qué tarea comenzar cada día. Con el tiempo, ellas estuvieron listas para elegir y probar cual querían hacer primero dependiendo de nivel de dificultad, tiempo para terminar, etc. Darle a su hijo el control de su tarea le permite aprender a tomar decisiones y ser más independiente.

Gestión del tiempo: Nuestro enfoque después del primer grado fue enseñarles independencia y manejo del tiempo. Aunque al principio tuvimos dificultades en este aspecto, finalmente aplicamos las ideas correctas y mejoraron:

  • Aprendimos que comenzar con la tarea más difícil era lo mejor. Al estar menos cansadas, terminaban más rápido.
  • Completar la tarea se volvió divertido con el uso de relojes de alarma en forma de animales para medir el tiempo de cada tarea. Siempre fue cómico verlas apresurarse para “ganarle” al reloj en el último minuto. Esa fue una técnica eficaz que les permitió tener más tiempo para otras actividades.
  • Siempre quisimos que tuvieran tiempo para jugar y tiempo en familia. Hubo varios años en los que no pudimos hacer mucho porque asistían a escuelas muy exigentes académicamente con gran cantidad de tareas, pero tratamos de hacerlo divertido. Aprendimos que la cantidad de tareas puede ser estresante para algunos niños. Por eso, elegir la escuela adecuada es importante para el bienestar de nuestros hijos.

Motivación: El tiempo de calidad con nosotros siempre fue una buena motivación para nuestras hijas. Cuando terminaban su tarea, tratamos de hacer algo agradable juntos: andar en bicicleta, jugar a las muñecas, pasear al perro, comer helado o ir al parque por un rato. Siempre fue bueno divertirnos un poco después de terminar la tarea todos los días.

Enseñar a nuestros hijos a trabajar de manera independiente puede ser un proceso estresante, pero a la larga dará sus frutos. Es una inversión de tiempo que será beneficiosa para nuestros niños en su futuro. La idea es encontrar lo que le funcione a cada familia y estar dispuestos a hacer los ajustes que sean necesarios.

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