Doral tiene su Escuadrón de Cadetes de la Patrulla Aérea Civil,  Auxiliar de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos

 

 

Integridad, servicio de voluntariado, excelencia y respeto son los valores del Escuadrón de Cadetes de Doral

 

 

Por: Diana Bello Aristizábal

 

Doral cuenta ahora con su propio programa de cadetes para niños entre 12 y 18 años que opera bajo el mando del Florida Wing Civil Air Patrol y las inscripciones están abiertas. Se trata de un ambicioso proyecto que toma como base la formación militar incorporando valores y el desarrollo de habilidades, en diferentes frentes, con el propósito de ayudar a los jóvenes a prepararse mejor para la vida.

 

El Civil Air Patrol, que ampara este programa educativo, se estableció el 26 de mayo de 1948 como un comité auxiliar de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos. Desde entonces, se han creado bajo éste, 1,000 escuadrones locales de cadetes en todo el país, incluyendo Florida.

 

Pero aunque existen varios escuadrones a nivel nacional, el de Doral comienza a proyectarse desde ya como una propuesta novedosa que va a ir mucho más allá de lo que normalmente ofrecen otros. Por ejemplo, los miembros que tengan al menos 16 años y sigan todo el curso podrán obtener la licencia de piloto a través del CAP Doral.

 

1st Lt Idania Llanio

“Esto antes no existía y significa un ahorro de dinero significativo para las familias que deseen emprender este camino, pues solo se pagaría por un examen que es obligatorio pero el entrenamiento estaría cubierto por las Fuerzas Aéreas”, explica Lt Idania Llanio, Comandante y Primer Teniente del Escuadrón de Cadetes de Doral.

 

Por otra parte, es de destacar que en muy poco tiempo el programa ya ha logrado reclutar a 12 instructores adultos voluntarios que serán quienes ofrezcan su tiempo, experiencia y conocimiento a los jóvenes participantes.

 

De acuerdo con Llanio, quien fue comandante del anterior CAP de Sweetwater de 1995 al 2006, lograr reunir a tantos voluntarios en cuestión de meses no es una tarea sencilla y en esto el escuadrón de Doral entró pisando fuerte. “El equipo desde el principio ha mostrado un gran compromiso y entusiasmo que no siempre se ve”, agrega.

 

Hay que decir que para convertirse en miembro adulto del escuadrón, los interesados deben pasar por un entrenamiento, aprobar exámenes y someterse a una entrevista con el fin de comprobar si la persona posee lo necesario para aportar a la formación de los jóvenes.

 

Así mismo, los instructores deben contar con un récord impecable que es analizado por el FBI y al ingresar al programa son guiados en cuanto a pautas de comportamiento con menores de edad. No es necesario que tengan formación militar previa porque se valoran diferentes profesiones, desde oficiales de policía, personal del área de la salud, pilotos y maestros, entre otros.

 

“Tenemos bastantes instructores pero valoramos la voluntad y el compromiso de quienes quieran hacer parte de esta organización que es sin ánimo de lucro y busca  aportar al conocimiento de la juventud”, comenta la comandante.

 

SM Ettore Sabatella

Pero además de lo anterior, el escuadrón también está marcando la diferencia en el número de cadetes a reclutar. Normalmente, un escuadrón cuenta con un mínimo de 15 y un máximo de 20. La meta del programa es poder acoger a 100 o más jóvenes en el largo plazo.

 

De acuerdo con SM Ettore Sabatella, Comandante Adjunto del Escuadrón de Cadetes de Doral, se trata de una apuesta por la juventud y representa un orgullo para los residentes de la ciudad contar con un centro educativo para jóvenes como auxiliares de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.

 

“Desde que mi amiga y comandante del escuadrón, la teniente primero Idania Llanio, nos dio la idea de la creación de este escuadrón lo vi como algo que aportaría un valor agregado educativo a la comunidad de Doral y especialmente a los jóvenes”, comenta Sabatella, apasionado por la aviación y quien cuenta con experiencia como piloto comercial e instructor de vuelo.

 

La aviación como piedra angular del programa

Hacer parte del Escuadrón de Cadetes de Doral es sumergirse en todo un mundo de posibilidades sin invertir mucho dinero, ya que convertirse en miembro solo cuesta 47 dólares al año para los jóvenes y 69 para los adultos instructores.

 

Por supuesto, el retorno a la inversión es invaluable. Los jóvenes que ingresan a este programa, que pueden seguir a su propio ritmo e ingresar en cualquier momento del año, no solo aprenden sobre educación aeroespacial sino también sobre entrenamiento en liderazgo, aptitud física, habilidades de supervivencia, fotografía y astronomía, entre otras cosas.

 

Por otra parte, los cadetes pueden competir por becas académicas para continuar sus estudios en campos como ingeniería, ciencia, mecánica aeronáutica, medicina aeroespacial, meteorología, entre muchos otros. Además, los cadetes que obtienen el estatus de oficial de cadete pueden ingresar a la Fuerza Aérea como E3 (aviador de primera clase) en lugar de E1 (aviador básico).

 

Adicionalmente, cada año tienen la oportunidad de participar en actividades especiales y competencias a nivel local, estatal, regional y nacional y podrán recibir orientaciones de vuelo al ser entrenados por pilotos.

 

“Tenemos un avión asignado Cessna 172 en el aeropuerto de Opa Locka con 2 funciones primordiales: Ofrecer entrenamiento práctico instructivo de horas de vuelo requeridas por la FAA a los cadetes del escuadrón y ejercer como centro de búsqueda, reconocimiento y rescate ante cualquier desastre natural, accidente aéreo o de cualquier índole que requiera la misión de la Fuerza Aérea de Estados Unidos”, explica Sabatella.

 

Cabe anotar que Doral es un centro de servicios aeronáuticos con un aproximado de 25 empresas dedicadas a prestar servicios de mantenimiento y construcción de partes electrónicas, mecánicas y de materiales aeronáuticos.

 

Por esta razón, este es el lugar ideal para tener un escuadrón de la Fuerza Aérea. “Bajo esta iniciativa, podremos trabajar y ayudar a nuestra comunidad apoyando a las fuerzas del orden con la ayuda de los mismos residentes que estén comprometidos con la organización”, agrega el comandante adjunto.

 

Sin embargo, las oportunidades en educación aeroespacial no empiezan ni terminan con el entrenamiento para aprender a volar. De acuerdo con la comandante Llanio, una organización prestará su apoyo para permitir que los cadetes interesados en ver un avión por dentro y conocer sus piezas puedan hacerlo. “Muchos no desean ser pilotos en el futuro pero sí mecánicos de avión, lo cual representa una carrera lucrativa”, agrega.

 

Pero aunque, sin duda, la aviación es la piedra angular del programa, los jóvenes hacen mucho más que conocer el mundo de los aviones. En realidad, aprenden habilidades para la vida.

 

Es así como al integrar el escuadrón también reciben entrenamiento sobre servicios de emergencia y búsqueda y rescate. Para tal fin, el escuadrón una vez esté completo se desplazará a un campamento un fin de semana al mes para participar en simulacros de emergencia que, a través de diferentes ejercicios y siempre protegidos por adultos, les ayudarán a adquirir destrezas para atender desastres o encontrar personas.

 

Adicionalmente, existe un componente de acompañamiento moral y espiritual dentro del programa con el objetivo no solo de inculcar los valores de integridad, servicio de voluntariado, excelencia y respeto sino de orientar a los jóvenes en la resolución de los conflictos y retos que presenta la vida. Para ello, contarán con la ayuda de un consejero que no estará adscrito a una religión específica.

 

Las ventajas de formar parte de este proyecto son muchas. Una de ellas es que aunque no es obligatorio seguir una carrera militar posteriormente, quienes así lo deseen tienen las bases para empezar una en un rango más alto.

 

Además, los jóvenes pueden acumular horas de servicio a la comunidad que necesitan para graduarse de la escuela secundaria y aprenden a desenvolverse en situaciones de peligro y a hablar en público.

 

“Lo que queremos es ayudar a la juventud a que camine por un camino derecho, a darles una motivación y un propósito claro porque hemos notado que realmente necesitan de esto”, dice Llanio.

 

Por su parte, Ettore Sabatella destaca la oportunidad de desarrollar aptitudes en los líderes del futuro y de cultivar una autoestima alta y un sentido de orgullo al ponerse un uniforme de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. “Este programa nos acerca a tener mejores ciudadanos con un desarrollo intelectual para su futuro”.

 

Los jóvenes que deseen formar parte de este escuadrón deben asistir a tres clases antes de optar por la membresía en el Doral Police Training and Community Center (3719 NW 97th Ave, Doral, FL 33178) donde el escuadrón se reúne todos los jueves de 7 a 9:30 p.m.

 

A estas reuniones pueden asistir los padres si así lo desean para que conozcan qué aprenderán sus hijos y qué expectativas pueden tener. “Estoy muy agradecida con el alcalde y todos los oficiales electos que nos han abierto los brazos de esta ciudad y nos han dado las instalaciones para reunirnos”, afirma la comandante.

 

Para más información, consultar la página web https://fl319.cap.gov/

 

 

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