Miami Dade: caro y sin viviendas asequibles

Por Sophia Lacayo

 

Sandra (nombre ficticio para proteger su verdadera identidad), una madre soltera de dos hijos que vive en mi distrito se presentó desesperada en la oficina de Solasi, el día que dedico a trabajo comunitario. Una simple fotografía en su celular, que sostenía temblorosa ilustraba la dimensión de su tragedia. La puerta de su casa, con un cartel en letras rojas: “Eviction”.

La orden de desalojo fue como un balde de agua fría en el comienzo del año. Sandra perdió su trabajo producto de la pandemia. Logró subsistir gracias a las generosas ayudas federales y estatales, sin embargo, con la nueva ola de contagios y el final paulatino de todas las gratuidades, el abismo temido cobró forma de realidad.

No es, ni de lejos, el único caso. Meses después de la decisión de la Corte Suprema de no extender la moratoria, miles de personas en Miami Dade enfrentan el sinsabor de la incertidumbre y claman por iniciativas u oportunidades para ponerse al día con el pago de la renta. La mayoría tienen miles de dólares acumulados.

Según datos extraoficiales, a nivel condal, se superan los cinco dígitos (22.000) en solicitudes de desalojo por parte de los arrendadores. Y este escenario, cuando menos, es alarmante. Aunque, es justo también, calzar los zapatos del otro. Muchos propietarios tienen compromisos de préstamos inmobiliarios que tienen que cumplir, porque los planes de perdón también desaparecen.

Tanto para rentar como para comprar, el drástico aumento de los precios y la brecha con los ingresos, hace cada día más difícil acceder a una vivienda.

Según datos recientes de la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios, en el sur de la Florida, un hogar en el rango medio entre 50 mil y 75 mil dólares anuales, estadísticamente solo pudiera acceder al 22 por ciento de las viviendas.

Dentro del condado, Miami superó en octubre de 2021 a Los Ángeles y en febrero de 2022 a Nueva York para convertirse en la ciudad más cara del país en relación con los ingresos, según un estudio a las 100 urbes más pobladas que realiza el portal inmobiliario RealtyHop. La ecuación toma en cuenta la fórmula: Ingresos-gastos.

Acorde a esta firma entre febrero de 2021 y enero de 2022, el alquiler promedio para apartamentos de 1 habitación aumentó unos 400 dólares hasta un tope de 2,800 y de dos habitaciones experimentó un incremento de 900 dólares y saltó de 2,500 hasta los 3,600 mensuales.

Asociación de Realtors de Miami, 53% de los compradores de viviendas en ese condado que proceden de otros estados de EE.UU. vienen de Nueva York (29%), California (15%) y Nueva Jersey (9%).

Todo comienza al parecer con la propia pandemia. El clima nuestro en el sur de la Florida y, por supuesto, menores cargas em cuanto a taxes, resulta atractivo, incluso para inversores extranjeros

RealtyHop sitúa en alrededor de 589.000 dólares el precio de una vivienda mientras que el ingreso promedio por hogar es de apenas 39.000 dólares, según las últimas cifras de la Oficina del Censo.

La problemática es simple: interés más poco inventario es igual a precios récords y el acceso cada vez más difícil

Personas como Sandra viven hoy en la incertidumbre. Sin muchas opciones terrenales y casi sin esperanza de encontrar la luz al final del túnel. Urge, entonces, buscar alternativas y ejecutar acciones más efectivas, sin menospreciar a ninguna de las partes involucradas en la incómoda situación de desalojo, estimular la creación de viviendas asequibles y aumentar las posibilidades laborales y de salario para los contribuyentes de Miami Dade.

 

 

Artículo de opinión pagado por ‘Mujer Empodérate’

 

 

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