NO JUZGAR Y SABER ESCUCHAR: VIRTUDES INDISPENSABLES DE UN CONSEJERO ESCOLAR.

Apoyo emocional y académico en high school

tutoria

En Estados Unidos, la profesión de consejería escolar comenzó con el movimiento de orientación profesional a principios del siglo XX. Jesse Davis fue el primero en ofrecer un programa de orientación escolar sistemática.

 

Edda Pujadas, @epujadas

Saber escuchar y no juzgar deben ser las cualidades indispensables de un consejero escolar, pues es la única forma de ganarse la confianza de un estudiante, entender sus problemas y ofrecerle apoyo emocional y académico.

Así lo aseguran los consejeros del Departamento de Servicios Estudiantiles del Ronald W. Reagan Doral Senior High School, quienes tras varios años de experiencia aseguran que cuando un alumno viene a ellos o es remitido por un maestro, no es para escuchar regaños o recibir imposiciones, si no para ser escuchados y entendidos.

Este grupo de destacados consejeros están de acuerdo en que justamente la gran diferencia entre un padre y un consejero es no juzgar, “nosotros no calificamos, ni criticamos las conductas, aptitudes u opiniones de los jovencitos, si no que más bien los orientamos para que ellos mismos tomen la decisión adecuada”.

LABORES

Los consejeros prestan sus servicios en escuelas en los tres niveles escolares (elementary, middle y high school) para ayudar en la consecución del éxito académico y profesional y en tópicos específicos como preparación para la universidad y desarrollo de competencias personales y sociales de los estudiantes a través de un programa de orientación escolar.

Si bien los consejeros escolares forman parte importante de toda la vida académica de un alumno, en High School adquieren un rol muy relevante, pues el momento en que los jovencitos necesitan mayor asesoría, tanto estudiantil como en su vida personal, ya que representa una etapa de cambios.

“La vida de los estudiantes en esta última etapa escolar está llena de incertidumbre y confusión, pues es un momento en que el entorno social cobra mayor importancia y durante el cual deben tomar decisiones que afectaran el resto de su vida, como la escogencia de una carrera universitaria”, acotan los consejeros del Ronald W. Reagan.

Los estudiantes de high school buscan un lugar de pertenencia y muchas veces se basan en sus grupos de compañeros para aprender qué tipos de comportamientos son recompensados socialmente, lo que no necesariamente es lo mejor para ellos, por lo que el trabajo del consejero escolar exige experiencia en el área de psicología y en métodos de asesoramiento y orientación profesional.

Esta experiencia les permite tener una relación más estrecha con los alumnos que la puede tener el maestro, pues tienen el tiempo destinado a atenderlos individualmente. “Muchas veces, los maestros perciben que un estudiante necesita nuestra ayuda y nos lo remiten para que podamos atenderlo y ayudarlo a resolver sus fallas”.

“Realmente, los consejeros estamos en las escuelas para ayudar a los estudiantes a convertirse en ciudadanos que se introduzcan con éxito en nuestra economía de crecimiento acelerado, sean buenos proveedores de familia, padres responsables y que participen activamente en sus comunidades”, señalan este grupo de consejeros.

Resumiendo, podríamos afirmar que los consejeros escolares atienden las necesidades de los estudiantes en tres ámbitos fundamentales: el desarrollo académico, el desarrollo profesional y el desarrollo personal-social y para lograrlo el Departamento de Servicios Estudiantiles del Ronald W. Reagan ofrece servicios que van desde el individuo hasta la familia.

“En la parte personal, estamos aquí para atender las crisis emocionales y familiares de los muchachos y si sentimos que escapa de nuestras manos, lo remitimos al psicólogo clínico que puede atender su caso más a fondo, pues la idea no es sólo atender al jovencito, si no lograr que sus problemas sean solucionados”, explican.

Una de las funciones más importante del Departamento de Servicios Estudiantiles de la escuela secundaria, es guiar al estudiante para que tome las clases más adecuadas para entrar a la universidad, promover que su promedio académico sea alto, asesorarlo en la elaboración de su horario y en la selección de las materias electivas, “realmente este trabajo empieza cuando están en el último año de middle school y se le ofrecen presentaciones de las diferentes alternativas que puede seleccionar”.

Los consejeros escolares también tratan de guiar a los estudiantes de acuerdo a sus aptitudes individuales, estimularlos a elevar sus propias exigencias para que toman clases avanzadas y promover que se unan a actividades extra-curriculares y atléticas, pues lo que se busca es forma un ser humano integral.

También ofrecen servicios de consulta en áreas tales como acceso a la universidad, crecimiento profesional, habilidades de estudio, desarrollo adolescente y ayuda con las decisiones académicas. Los temas de la educación del carácter, la diversidad y el multiculturalismo y la seguridad en la escuela, también son importantes para los consejeros escolares.

Los consejeros del Ronald W. Reagan consideran que los maestros le dan las enseñanzas escolares a los estudiantes y los consejeros los guían académica y emocionalmente, pero realmente son los padres, quienes conocen a sus hijos y saben cuándo algo irregular les está pasando, “nosotros necesitamos contar con los padres para poder convertir a estos jóvenes estudiantes en adultos prósperos”.

 

 

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