Prevención contra los robos menores

 

 

Por: Diana Bello Aristizábal

 

 

Es un hecho que muchas ciudades del país están experimentando un aumento en los robos menores de artículos como ropa, accesorios o piezas de automóvil. Doral no está exenta a esta realidad y, por eso, es imprescindible que la comunidad sirva de apoyo para prevenirlos.

 

Y es que localmente, por ejemplo, algunas tiendas y farmacias han tomado medidas que antes no se veían, como poner alarmas y candados de seguridad a algunos productos tales como detergentes, suavizantes o ropa con el fin de evitar que estos sean robados.

 

Hay que aclarar que se entiende por robo menor el acto de llevarse propiedad ajena sin ejercer violencia de cualquier mercancía con un valor inferior a 750 dólares. De estos, en Doral se han registrado 176 hurtos a tienda (el delito más común) entre enero y septiembre 13 según cifras de la Policía. En lo corrido del año, ya van 18 casos más que en el 2021 cuando en el mismo periodo se registraron 158.

 

Pero el hurto a tiendas no es el único flagelo que enfrenta la ciudad, pues también se han registrado 34 robos de paquetes dejados afuera de las viviendas, seis de bicicletas, tres de neumáticos y 69 de placas de carro.

 

De acuerdo con la Policía de Doral, este panorama obedece a que en el 2022 el comercio se reactivó. “Una gran cantidad de tiendas cerraron en el 2020 por la pandemia y en el 2021 aunque muchas más estaban abiertas tenían diferentes horarios. Por eso, cuando comparas este año con el pasado, se observa un incremento”, asegura el Capitán Leonel Ochoa.

 

Así mismo, ha influido en el aumento de robos la expansión y ubicación de la ciudad, pues aunque tiene alrededor de 60 mil habitantes, más de 100 mil personas transitan por ella todos los días dado que se encuentra en el centro del condado. Como último factor, la Policía de Doral destaca la situación económica que atraviesa la nación con el aumento de la inflación que crea oportunidades para el crimen.

 

Al respecto, la Policía les recuerda a los habitantes que un robo por pequeño que sea puede generar un impacto de por vida. “Algo como llevarse una prenda de vestir de 20 dólares puede afectarle al infractor el día que aplique para un trabajo o quiera rentar un inmueble porque para todo eso se hace una verificación de antecedentes”, sostiene el Capitán Ochoa.

 

Además, todos los delitos denunciados por la comunidad sean pequeños o grandes son investigados. “Mientras haya una víctima de un crimen que presente cargos, nosotros siempre abriremos un caso en el que usaremos lo que esté a nuestro alcance como videos, fotos, testigos o la tecnología que tenemos para detectar las placas que entran y salen de la ciudad, pues así hemos dado con muchos criminales”.

  

Los robos se atacan en equipo

Reducir las cifras de robos menores que registra la ciudad es una meta que no depende únicamente de la Policía sino también de la comunidad. Ambos en conjunto ejercen un papel fundamental a la hora de mantener las calles libres de delitos.

 

En cuanto al rol que ejerce la Policía, se está intentando aumentar el número de oficiales que resguardan la ciudad y se está haciendo un trabajo fuerte con los establecimientos comerciales.

 

“Antes teníamos entre 80 y 90 policías mientras ahora contamos con 162 y estamos tratando de llegar a 200. Además, tenemos una buena relación con las tiendas que visitamos frecuentemente con el fin de proveer recomendaciones para que estén seguras y hace dos meses hicimos un operativo con policías encubiertos y en uniforme tras recibir una denuncia en un centro comercial”, agrega el Capitán Ochoa.

 

Por otro lado, internamente se organizan reuniones mensuales para discutir cuáles áreas son las más problemáticas y qué estrategias se pueden llevar a cabo para ayudarlas, las cuales posteriormente son puestas en práctica y monitoreadas para determinar si resultan o no efectivas.

 

“Esto es un diálogo de todos los días y siempre planeamos para el futuro. Por ejemplo, en este momento nos estamos preparando para octubre, noviembre y diciembre elaborando diferentes tácticas de vigilancia y visibilidad”.

 

Así mismo, desde la Unidad de Recursos Vecinales hay un diálogo constante con la comunidad que ha sido clave en los casos que se han resuelto. De hecho, en parte gracias a los vecinos es que Doral se mantiene hoy como una de las municipalidades más seguras del condado de Miami-Dade.

 

Sin embargo, muchos delitos quedan impunes porque no pasan de una publicación en redes sociales de alguien que dice haber visto o sido víctima de un robo, de un video viral que capta a una o varias personas cometiendo un crimen o de una queja compartida en una reunión social.

 

Todos estos recursos, aunque válidos porque generan consciencia, no se traducen en un caso cerrado ni ayudan a entorpecer el trabajo de los grupos criminales organizados que son los que más preocupan a la Policía y de los cuales se han efectuado algunos arrestos.

 

“Si no nos piden ayuda es imposible hacer un operativo porque existe la propiedad privada a la cual no podemos ingresar. Por más que tengamos policías en diferentes lugares, hay situaciones internas que si no nos las comunican no tenemos forma de resolverlas”, afirma el Capitán Ochoa.

 

Pero no solo es imprescindible la ayuda de los dueños o encargados de las tiendas sino también de los clientes a quienes se les alienta a llamar a la policía si llegan a presenciar un robo, incluso si la tienda no ejecuta acción alguna.

 

“Aunque solo los dueños de la tienda pueden poner cargos criminales, si recibimos una llamada al menos podremos visitar el lugar y saber qué está pasando”, explica el Capitán Ochoa.

 

Cabe advertir que tanto a dueños de establecimientos como a clientes no se les recomienda tratar de detener a los ladrones a la fuerza. Si hay un sujeto que está intentando escapar o se muestra agresivo, la sugerencia es siempre llamar a las autoridades.

 

“En robos menores, las personas normalmente no están armadas. No obstante, hay casos en que sí lo están o puede haber una confrontación en la que alguien salga herido. Por eso, les pedimos a los ciudadanos que nos contacten para que podamos abordar la situación y hacer la respectiva investigación”, dice el Capitán.

 

Pero la comunidad también puede hacer mucho para disminuir otro tipo de robos. Por ejemplo, en cuanto al hurto de paquetes dejados en las puertas, es conveniente procurar encargarlos a algún vecino mientras no haya nadie presente para recibirlos.

 

Contra los robos de bicicletas y de partes de automóviles ayudaría que los residentes utilizaran candados y alarmas de forma consistente. “En Doral hay muchas comunidades cerradas y las personas piensan que las rejas paran a un criminal pero no es así. Además, hay que tener en cuenta que la mayoría de delitos no son cometidos por residentes de Doral sino por personas que vienen de afuera”, dice el Capitán.

 

Por esta razón, aunque se esté en una comunidad vigilada, hay que cuidar y asegurar siempre las pertenencias para evitar los crímenes de oportunidad. Este es precisamente el mensaje detrás de la campaña ‘Bloquéelo o Piérdalo’ (Lock it or Lose it) de la Policía de Doral.

 

“Muchos carros no tienen alarma en Miami pero si tienes una buena, esta podrá detectar movimiento al momento de que alguien se acerque y el vehículo comenzará a sonar”, comenta el Capitán Ochoa.

 

Si usted ha presenciado algún delito o ha visto individuos rondando algún área de forma sospechosa, puede enviar un mensaje anónimo describiendo la situación al email: info@doralpd.com

 

3 thoughts on “Prevención contra los robos menores

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