Proteínas y neuronas: Potencian el entendimiento de los niños.

proteinas y neuronas

Por: Luciana de la Fuente Diez Canseco
Founder and President of Coloring Dreams

Una de las preocupaciones y el mayor orgullo de los padres cuando el niño acude al colegio es que “aprenda más y mejor en menos tiempo”.

¿Qué hace que un niño aprenda hablar?, ¿Qué distinga los colores? ¿Qué aprenda a contar? Y que aprenda a distinguir entre lo malo y lo bueno, lo grande y lo pequeño, lo blanco y lo negro. La respuesta es el cerebro, este órgano encargado de organizar la información cuenta con células específicas llamadas neuronas.

El crecimiento del cerebro se inicia desde que nos encontramos en el vientre materno, logra su madurez neurológica a los cinco años y termina de completar su crecimiento a los ocho años, por ello es importante considerar el consumo de algunos nutrientes presentes en los alimentos.

Los principales macronutrientes son los carbohidratos, lípidos y proteínas, estos últimos constituyen los mayores componentes de las neuronas.

Las neuronas reciben estímulos desde afuera a través de los sentidos como oído, vista, olfato, gusto y tacto; funciones sensoriales como escuchar sonidos, distinguir formas, oler comidas y tocar la arena todo es información que podemos transformar en la melodía de una canción, una obra de arte, reconocimiento de una comida favorita o la diferenciación en las texturas de los objetos iniciando así la comprensión del mundo en el niño.

Por lo explicado, para optimizar al máximo el aprendizaje en los niños, estos deben recibir alimentos ricos en proteínas y en lípidos en cantidad y calidad adecuada a su edad, asegurando así la formación de todas sus células, tejidos y órganos especialmente el cerebro porque es el encargado de recibir los estímulos que le brinda el entorno, el hogar, los padres y el profesor en el Colegio.

Actividades académicas como la lectura, escritura, dibujos, sonidos, trabajos manuales y en general cualquier aprendizaje tendrá su correlato biológico en la “síntesis de proteínas”, estas se configuran en cadenas proteicas o cadenas de aprendizaje. Es así, como vamos formando la estructura cognitiva y los esquemas mentales.

Las proteínas se encuentran en alimentos de origen animal (carnes, lácteos y huevos) y en algunas mezclas de cereal y menestras (arroz + frejol; trigo + soya; etc).

Los lípidos se encuentran en los aceites (soya, girasol, oliva) y algunos frutos denominados “oleaginosos” (maní, pecanas, nueces)

Una buena nutrición se refleja en el consumo de una dieta saludable y completa que contribuyan a mejorar la capacidad de aprendizaje de tu niño, la misma que lograrás siguiendo estos consejos nutricionales:

  • Para lograr el crecimiento, desarrollo y aprendizaje óptimo, el niño debe consumir proteínas de acuerdo a su edad y su peso, por ejemplo:

1 a 3 años 1,2 gramos de proteína por Kilogramo de peso corporal.

4 a 6 años 1,1 gramos de proteína por Kilogramo de peso corporal.

7 a 10 años 1,0 gramos de proteína por Kilogramo de peso corporal.

Esto es, si su niño peso 10Kg, le corresponde 10 x 1,2= 12g de proteína

El problema es convertir estas cantidades en alimentos, y más aún en platos que conforman la dieta, es mucho más fácil si consideramos que una taza de leche tiene 8g de proteína; 70g de carnes (pollo, res) o 110g de pescado tienen 15g de proteína; 1 porción de queso tiene 3,5g de proteína; 1 vaso de yogurt tiene 5,5g de proteína y un huevo tiene 10g de proteína.

  • Los macronutrientes principales carbohidratos (granos y leguminosas), proteínas (carnes, huevos y lácteos) y lípidos (aceites y frutos oleaginosos) deben distribuirse en proporciones armoniosas; la mitad entre 50% a 60% carbohidratos; la cuarta parte entre 25% a 35% lípidos y el 10 a 15% de proteínas considerando las de alta calidad que se encuentran en las carnes, lácteos y huevos.
  • No menos importante son los micronutrientes que son las vitaminas y minerales, estos se cubren consumiendo a diario, dos platos de verduras y de dos a tres frutas al día; por ello es que desde que la mujer inicia su embarazo debe asegurar el consumo de minerales con ácido fólico, hierro y vitamina B para la formación de lo que será el cerebro del futuro niño.
  • Además es necesario que los alimentos sean distribuidos en cada tiempo de comida, así;

Desayuno 25%

  • Una taza de leche o yogurt.
  • Rebanadas de pan con queso.
  • Una fruta picada o al natural.

Lonchera o refrigerio 15%

  • Refresco de frutas.
  • Un vaso de yogurt con una cucharada de cereal.
  • Una fruta al natural.

Almuerzo 40%

  • Una a tres porciones de cereal (arroz, trigo, fideos).
  • 70g de carnes (equivalente a la palma de tu mano).
  • Un plato pequeño de verduras.
  • Una fruta al natural.
  • Refresco de frutas.

Cena 20%

  • Una porción de cereal.
  • 35g de carnes (la mitad del almuerzo).
  • Una porción de verduras.
  • Una fruta al natural.

Recuerde que una buena alimentación conformada con la proporción adecuada de los nutrientes y transformada en platos agradables a los sentidos a través de la visión, olor y sabor nos permitirá apoyar en la mejora del aprendizaje de nuestros niños.

 

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