Salud visual: Cuidado con el exceso de pantallas en los niños

 

 

Por: Diana Bello Aristizábal

 

¿Sabe usted cuántas horas al día pasan sus hijos frente a una pantalla?, ¿es consciente de qué tan cerca de los ojos ubican sus dispositivos electrónicos mientras los ven? Estas son preguntas que cualquier padre debería hacerse en tanto aumentan los problemas de visión en la población infantil, principalmente por los malos hábitos en el uso de pantallas.

“Los ojos no fueron hechos para pasar largas horas frente a una pantalla”, dice la Dra. Luxme Hariharan, pediatra oftalmóloga de Nicklaus Children’s Hospital. Sin embargo, desde el 2020, cuando comenzó el aprendizaje virtual, los niños pasaron de estar algunas horas del día jugando o aprendiendo con dispositivos electrónicos a sumergirse de lleno en el mundo digital.

Hoy, dos años después del inicio de la pandemia, se están viendo las consecuencias de esa dinámica que sigue vigente en muchas familias pese a que la mayoría de menores en Estados Unidos regresaron a las aulas.

“Con la pandemia aumentaron los casos de fatiga ocular y miopía. En promedio, estoy viendo en mi consultorio un 20 por ciento más de niños que requieren anteojos”, asegura la oftalmóloga.

Quienes padecen esta afección, que pueden ver claramente de cerca pero de forma borrosa a la distancia, generalmente presentan una serie de síntomas que es importante reconocer a tiempo.

En primer lugar, se considera un factor de riesgo el hecho de que los padres del menor hayan tenido lentes en la infancia o que sus hermanos los porten en la actualidad. “En estos casos, se recomienda consultar para comprobar que no haya problemas, pues la miopía puede ser genética”, asegura la Dra. Hariharan.

Por otro lado, es prudente acudir al médico si el menor sostiene los objetos muy cerca de sus ojos o los entrecierra para ver, camina hacia el televisor para ver mejor, sufre de dolores de cabeza, parpadea más de lo normal o presenta estrabismo, un desorden por el cual los ojos no miran exactamente hacia la misma dirección al mismo tiempo.

Otra señal que podría indicar un problema visual aunque no necesariamente es tener constantemente los ojos rojos. “Cualquier síntoma considerado fuera de lo ordinario debe ser motivo de consulta porque a través de los ojos se adquiere el 80 por ciento del aprendizaje. Cabe anotar que “Dr. Google” no es una fuente confiable”, advierte.

Precisamente por la relevancia que tiene la vista en la educación escolar, muchos niños comienzan a tener un mal comportamiento o bajar el rendimiento académico cuando no ven bien y luego mejoran notoriamente al usar gafas.

Por lo anterior, además de consultar al médico oftalmólogo, los padres pueden seguir algunas recomendaciones en casa para contrarrestar los efectos nocivos de las pantallas.

 

Una pausa a tiempo puede marcar la diferencia

Cuando se trata de cuidar la vista de los niños, lo ideal es limitar el tiempo de exposición a pantallas a no más de 1 hora al día. Sin embargo, dado que en ocasiones no es posible cumplir con esto, la Academia Americana de Oftalmología y la Asociación Americana de Oftalmología Pediátrica recomiendan seguir la regla 20-20-20.

Esta consiste en tomar una pausa cada 20 minutos para alejar la vista 20 pies de los dispositivos electrónicos y parpadear durante 20 segundos. De esta manera, los ojos pueden descansar y reajustarse.

Adicionalmente, la Dra. Hariharan sugiere adoptar la estrategia de 5 pasos denominada BLINK (por sus siglas en inglés). La B hace referencia a aumentar el parpadeo (blink en inglés) para que los ojos puedan lubricarse naturalmente y que así haya mayor claridad en la visión. “Normalmente parpadeamos de 25 a 30 veces por minuto pero cuando estamos frente a una pantalla, lo hacemos de 5 a 7 veces por minuto”, asegura.

Precisamente la L hace referencia a lubricar los ojos con lágrimas artificiales durante el día o usar un ungüento de lágrimas artificiales por la noche que puede resultar muy útil para evitar la resequedad en los ojos.

La I, por su parte, hace alusión a ubicar los dispositivos electrónicos a al menos 25 pulgadas (inches en inglés) de la longitud de los brazos, mientras la N invita a tomar descansos de las pantallas (near devices breaks) para realizar actividades al aire libre. Por último, la K (know your sources) sugiere solo seguir fuentes de información confiables a la hora de proteger los ojos como la Academia Americana de Oftalmología.

Otras estrategias incluyen asegurarse de que los niños sigan una dieta balanceada con abundante consumo de vegetales, mantener un peso saludable y llevarlos a hacerse exámenes de la vista regularmente.

En el caso de que requieran lentes, la recomendación es involucrarlos en la selección de monturas. “Tenemos que hacer de esto una experiencia divertida para ellos. Los padres pueden pedirles que escojan el color y estilo de su preferencia”, dice.

Otra sugerencia es tomar como referencia personajes animados que empleen gafas para motivarlos a que sigan su ejemplo como Mirabel de la película ‘Encanto’. “La idea es que asocien el uso de anteojos con cosas que les gusten y que se den cuenta que éstos les ayudan con sus actividades preferidas”, puntualiza.

Cabe anotar que cuando un niño utiliza la prescripción adecuada de gafas a una edad temprana puede luego de un tiempo volver a tener una visión perfecta. “Lo más importante es que se ajuste correctamente la prescripción para que siempre tenga una visión de 20/20 con los lentes”, enfatiza.

 

 

2 thoughts on “Salud visual: Cuidado con el exceso de pantallas en los niños

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Send this to a friend