Adiós al ‘Common Core’ en las escuelas

 

Recientemente se erradicó el set de estándares académicos en matemáticas y lectura. Pero, ¿qué significa realmente esto para los estudiantes?

 

Por: Diana Bello Aristizábal

 

El pasado 7 de febrero, el Departamento de Educación de la Florida anunció la suspensión del Common Core siguiendo una orden ejecutiva del gobernador Ron DeSantis. La noticia ha sido bien recibida por la gran mayoría de padres y educadores que por años se han quejado de las llamadas “matemáticas locas” refiriéndose a la manera en que se enseña esta asignatura bajo el common core que data del 2009.

Quienes aprueban la moción sostienen que dichos estándares son confusos y un reflejo pobre del desempeño y competencia del estudiante. Sin embargo, tras el anuncio muchos se preguntan cómo se medirá ahora el desempeño y progreso tanto de los estudiantes como de las escuelas y qué significará la nueva medida para los estudiantes.

Con el objetivo de aclarar un poco el panorama, a continuación le contamos todo lo que se sabe sobre el common core y los estándares que lo reemplazarían.

 

Los puntos débiles del Common Core

Si usted llegó al país después del 2009 y aún no entiende de qué trata todo esto, hay que aclarar que el common core se creó con el fin de definir lo que debía aprender el estudiante en cada nivel académico desde Kindergarten hasta el grado doce y poder medir la calidad de las escuelas públicas.

Con este objetivo en mente, el Consejo de Funcionarios Jefes de Escuelas Estatales (CCSSO por sus siglas en inglés) y el Centro de Buenas Prácticas de la Asociación Nacional de Gobernadores (NGA Center) unieron fuerzas para establecer un marco de referencia educativo con la ayuda de maestros, administradores, profesores universitarios, representantes de compañías y otros expertos en educación.

Aunque se trató de un esfuerzo a nivel nacional, solo 34 estados y el Distrito de Columbia se comprometieron completamente con el Common Core al implementarlo en sus escuelas y participar en los exámenes estandarizados, siendo Florida uno de ellos.

Con este sistema, se pudo comenzar a medir de forma cuantitativa la calidad y el progreso de cada escuela pública expresada en una calificación que va de la A a la F, lo cual se convirtió en uno de los criterios para decidir qué escuelas debían recibir ayuda financiera para, por ejemplo, comprar computadores o contratar más maestros.

Así, según el propósito inicial de esta iniciativa, se garantizaba que todos los colegios que funcionaban bajo la sombrilla del common core siguieran los mismos parámetros de enseñanza con un enfoque más hacia el razonamiento y menos hacia la memorización y, al mismo tiempo, servía como un reconocimiento para los estudiantes, los maestros y la escuela.

Esto en la práctica se tradujo en que todos los colegios públicos debían acogerse a unas reglas incluyendo la toma de exámenes estatales como el SAT por parte de los estudiantes, cuyo objetivo es medir si se cumplen o no los requerimientos en cada nivel académico.

Sin embargo, aunque en un inicio la iniciativa era prometedora, con el tiempo comenzaron a surgir problemas. Por ejemplo, la excesiva presión que sienten los maestros con los exámenes estatales, cuyos resultados determinan en gran medida su competencia.

Esto llevó a muchos a argumentar que todo lo que se enseña en las aulas bajo el esquema del common core es para que los estudiantes aprueben las pruebas estatales y no para que interioricen los conceptos necesarios para tener éxito en la universidad.  

Lo anterior supone una carga no solo para los maestros sino también para los estudiantes que muchas veces sienten que su desempeño y futuro académico se mide en una sola prueba y no en el proceso de aprendizaje que llevan a lo largo del año.

Además, estos estándares también han representado un dolor de cabeza para los padres que no entienden las matemáticas de hoy en día. “Se supone que se está enseñando para razonar y entender mejor los conceptos, pero nosotros como padres aprendimos de otra forma. Por eso nos resulta muy difícil poder ayudar a nuestros hijos”, opina al respecto la doctora Belinda González León, presidenta de Premiere Educational Consulting.

Teniendo como referencia los argumentos anteriores fue que se tomó la decisión de erradicar el Common Core que en febrero 12 se anunció sería reemplazado por un conjunto de estándares llamado Benchmarks for Excellent Student Thinking (BEST).

 

¿Son los nuevos estándares más de lo mismo?

Luego de que se anunciara la erradicación de los estándares del Common Core, unos días después el Departamento de Educación de la Florida anunció que se llevaría a cabo un plan de tres años para implementar los estándares BEST, cuya primera etapa arrancaría en el año 2020-2021.

Para el año 2022-2023 todas las aulas de clase en la Florida deberían haber hecho una transición completa a este nuevo sistema. Durante estos tres años, se adoptarán nuevas descripciones de los cursos, se buscarán materiales de instrucción revisados ??y se alinearán las pruebas estatales con las nuevas expectativas.

Esta decisión llegó con su dosis de controversia, pues antes de que se aprobaran de forma unánime los estándares, algunos miembros de la Junta de Educación de la Florida, como Michael Olenick, manifestaron su preocupación de que se tratara de un sistema similar al anterior pero con otro nombre.

Ante esto, otros miembros como Jacob Oliva, quien presentó los estándares al comité, y Richard Corcoran expresaron que aunque algunas lecciones serán iguales bajo el nuevo esquema, la información no será presentada de la misma manera a los estudiantes.

Sin embargo, muchos coincidieron en que lo importante de todo esto es que los estándares se mejoren frente a los ya existentes y que haya un entrenamiento debido a padres y educadores con el fin de prepararlos en el uso de los mismos.

“No podemos regresar a un sistema en el que todas las escuelas sigan su propia línea de enseñanza porque es importante definir qué debe aprender el estudiante en cada curso y comprobar que efectivamente lo esté haciendo para que haya un nivel académico unificado”, dice Belinda León.

Pero además de lo anterior, de cara a los nuevos estándares en general se busca que los estudiantes estén más satisfechos con su escuela, aprendan mejor y no sientan tanta presión con los exámenes y deberes académicos. 

Por ahora y mientras avanza la primera etapa del proceso, ya se sabe que los nuevos estándares incluirán educación cívica en todos los grados, exámenes estandarizados cortos y matemáticas más accesibles para todos. Se espera que este mes comiencen a revisar las descripciones actualizadas de los cursos.

Quienes deseen tener más información pueden ingresar a www.fldoe.org y buscar el documento “Commitment to Eliminating Common Core, Ensuring High-Quality Academic Standards and Raising the Bar for Civic Literacy”.

 

 

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